Fahsbender describió aquel primer encuentro como el de un hombre mayor que se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad. El músico habría sentido compasión por él y comenzó a ayudarlo.
De acuerdo con su relato, le consiguió una habitación mejor en la pensión donde vivía, le compró ropa y elementos personales y, poco a poco, comenzó a incorporarlo a su círculo más cercano.
La historia tuvo un episodio todavía más llamativo cuando el rockero decidió llevar a Barreda a un asado con integrantes de su banda en Villa Ballester.
Antes de entrar, según contó Fahsbender, el músico les avisó a sus compañeros quién era el misterioso invitado.
“Muchachos, traje un invitado. Se llama Ricky. Un tipo que ya pagó su condena, por favor no le hagan preguntas, no lo hagan sentir incómodo. Si no lo quieren acá, díganme y me lo llevo”, les habría dicho.
La respuesta de los músicos, según el relato, fue inmediata: “No, no, traelo”.
Barreda finalmente ingresó al encuentro, compartió la comida, tomó vino y conversó con los integrantes de la banda, mientras algunos de ellos comenzaron a sospechar quién era realmente ese hombre.
“Barreda saluda, toma vino, come la picada, cuenta chistes de salón. Después del postre, el rockero se lleva a Barreda. Y dicen: ‘Era Barreda’”, relató Fahsbender.
Pero el dato más sorprendente llegó después. Según el periodista, el músico decidió mantener el vínculo incluso después de conocer plenamente la identidad de su nuevo amigo.
“Ya era su amigo para ese entonces. No le interesaba el morbo de tener un vínculo con un asesino de mujeres, sino que quería demostrar un poquito de caridad”, explicó Fahsbender.
El periodista sostuvo que la amistad se extendió durante aproximadamente dos años y que el músico habría buscado ayudar a un hombre que se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad.
“No lo justifico: para él, era ayudar a un viejo desvalido, que estaba a esto de la indigencia”, concluyó.
La historia vuelve a aparecer ahora, en pleno estreno de Barreda, la película de Prime Video dirigida por Daniela Goggi y protagonizada por Luis Machín, que busca correrse de la mirada del femicida para poner el foco en las cuatro mujeres asesinadas.
Ricardo Barreda asesinó el 15 de noviembre de 1992 a su esposa Gladys McDonald, su suegra Elena Arreche y sus hijas Cecilia y Adriana, en su casa de La Plata. Por el crimen fue condenado a reclusión perpetua.
Con el paso de los años, la figura de Barreda llegó a ser reivindicada o banalizada por distintos sectores, algo que contribuyó a convertir al femicida en un personaje de la cultura popular argentina.
Incluso, Attaque 77 le dedicó la canción “Barreda's Way”, otro ejemplo de cómo el caso trascendió el ámbito policial.
Ahora, el estreno de la película volvió a abrir el debate y, al mismo tiempo, permitió conocer un vínculo hasta ahora desconocido: la amistad que Barreda mantuvo con un famoso rockero que, pese a conocer su historia, decidió acompañarlo durante sus últimos años.
La identidad del músico, sin embargo, continúa siendo un misterio.