"Me preparé comiendo diferentes combinaciones, bebiendo diferentes bebidas, simplemente probando, viendo lo que me hacía eructar más fuerte y tomando notas", compartió Winter en una entrevista con The New York Post. Su esfuerzo y dedicación dieron sus frutos, ya que finalmente logró superar la marca anterior y establecer un nuevo récord Guinness en esta singular categoría.
No solo ha sorprendido a las masas con su asombroso talento, sino que también ha generado un inesperado sentido de camaradería entre sus amigos y familiares. "Mis amigos y familia los aman, nos reímos mucho", comentó Winter, destacando cómo su habilidad ha traído risas y entretenimiento a su círculo cercano.
El logro de Kimberly Winter es tan impresionante como inusual. Para comprender la magnitud de su talento, es importante señalar que su eructo alcanza niveles de ruido superiores a una licuadora en pleno funcionamiento, un taladro eléctrico en acción e incluso a una moto en movimiento a alta velocidad.
Aunque esta habilidad pueda provocar reacciones variadas en las personas, es innegable que Winter ha encontrado un nicho en el que destaca y ha sabido aprovecharlo de manera sorprendente. Con su nueva distinción récord en el bolsillo, esta tiktoker estadounidense ha demostrado que a veces las capacidades excepcionales pueden surgir de las fuentes más inesperadas.