Su emotiva historia

Es médico cirujano pero los fines de semana no puede largar la pasión que mamó de chico en el carrito

Julio César Adad pasa entre seis y siete veces a la semana en el quirófano, pero también ejerce su otra pasión.
Es médico cirujano pero los fines de semana no puede largar la pasión que mamó de chico en el carrito

Es médico cirujano pero los fines de semana no puede largar la pasión que mamó de chico en el carrito

El médico rosarino Julio César Adad dio a conocer su historia de vida que combina la ciencia con la venta ambulante.

Desde 2009, todos los fines de semana, Julio pone rumbo hacia la Costanera Central rosarina. Hasta allí lo acompaña siempre su esposa Débora, también médica, su hija Faustina, de 6 años, y el pequeño Eusebio, de apenas 5 meses.

“Me crié al lado de un carrito y lo sigo haciendo. Ha venido gente que atiendo con gorrito y barbijo, pero me ve cara conocida, entonces le pregunto ¿cómo anda la cadera? Y no pueden creer que sea yo”, dijo en charla con TN.

A los 6 años, y al lado de sus padres, Julio se ponía una mesita y vendía turrones y maní con chocolate que complementaban el negocio familiar. Por este motivo los Pochoclos Adad son toda una tradición en Rosario, y el cirujano junto a su mamá y sus tres hermanas continúan el legado.

image.png

“El carrito es mi vida. No puedo no ir un domingo. Lo tengo internalizado, mi mujer lo entendió y me banca. Es una cuestión mía de no perder la identidad. No quiero perderlo y no lo voy a perder nunca”.

Por último, el cirujano aseguró que “cuando estoy ahí soy feliz, aunque también cuando estoy en un quirófano. Ni pienso en lo que me están pagando. Mucha gente se sorprende de cómo un cirujano está vendiendo pochoclo, y la realidad es que con lo que se gana hoy como médico no alcanza”.

medico cirujano pochoclos rosario 2.jpg