Cinthia Fernández volvió a quedar en el centro de la tormenta mediática tras recibir una acusación estremecedora vinculada a sus hijas, que derivó en la baja de su cuenta de Instagram y la dejó, según confesó ella misma, sin su principal fuente de ingresos. El impacto fue inmediato: llanto en cámara, conmoción en el estudio y un conflicto que escaló hasta la Justicia.













