En una fría noche porteña, los reflectores de la justicia arrojan luz sobre un oscuro rincón de la sociedad argentina, revelando los entramados del poder y la desesperación.
Una de las grandes películas argentinas se encuentra en Netflix y siempre es bueno repasarla.
En una fría noche porteña, los reflectores de la justicia arrojan luz sobre un oscuro rincón de la sociedad argentina, revelando los entramados del poder y la desesperación.
La trama, basada en hechos reales ocurridos en el siglo XXI en Buenos Aires, sigue la historia de Hermógenes, un humilde peón de campo interpretado magistralmente por Joaquín Furriel, quien se enfrenta a la tiranía de su jefe, un siniestro dueño de una cadena de carnicerías. Lo que comienza como una lucha por sus derechos laborales pronto se convierte en un desgarrador caso de homicidio.
La película, dirigida por Sebastián Schindel, ofrece una mirada cruda y descarnada al submundo de las carnicerías, destapando prácticas oscuras y explotadoras que desafían la moralidad y la ética.
Joaquín Furriel, en el papel de Hermógenes, personifica magistralmente la lucha del individuo contra un sistema que lo oprime. Su interpretación le valió el reconocimiento de la Academia Argentina, que lo galardonó como mejor actor, entre otros premios.
La película, más allá de su calidad cinematográfica, arroja interrogantes sobre la realidad social argentina, especialmente en lo concerniente a los derechos laborales y la explotación en el ámbito rural y comercial. "El Patrón" se convierte así en un llamado a la reflexión, un espejo que nos muestra las sombras de nuestra propia sociedad.