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Gabriel Rolón habló de los mandatos inconscientes y dejó una reflexión sobre la libertad

El psicoanalista y escritor Gabriel Rolón volvió a poner el foco en algunos de los mecanismos menos visibles que intervienen en las decisiones cotidianas. En una entrevista con LN+, el especialista reflexionó sobre los mandatos inconscientes, el deseo, la falta, la soledad y los vínculos de pareja, y planteó que muchas veces las personas creen estar tomando decisiones completamente libres cuando, en realidad, están siguiendo caminos que fueron trazados mucho antes.

23 de septiembre de 2026 - 12:00
Gabriel Rolón habló de los mandatos inconscientes y dejó una reflexión sobre la libertad

El psicoanalista y escritor Gabriel Rolón volvió a poner el foco en algunos de los mecanismos menos visibles que intervienen en las decisiones cotidianas. En una entrevista con LN+, el especialista reflexionó sobre los mandatos inconscientes, el deseo, la falta, la soledad y los vínculos de pareja, y planteó que muchas veces las personas creen estar tomando decisiones completamente libres cuando, en realidad, están siguiendo caminos que fueron trazados mucho antes.

La conversación, que tuvo lugar con Luis Novaresio, recorrió distintos aspectos de la experiencia humana y dejó varias definiciones de Rolón sobre cuestiones que atraviesan la vida cotidiana. Entre ellas apareció una pregunta de fondo: ¿cuánto de lo que hacemos responde verdaderamente a un deseo propio y cuánto está relacionado con expectativas, mandatos o ideas incorporadas a lo largo de la vida?

Para Rolón, reconocer esa diferencia no es sencillo. El problema, según explicó, radica precisamente en que esos mandatos no siempre se presentan como órdenes evidentes. Muchas veces funcionan de manera silenciosa y terminan condicionando elecciones personales sin que la persona advierta de dónde proviene aquello que está haciendo.

“Creemos que decidimos cuando en realidad solo estamos cumpliendo un mandato inconsciente que no nos deja ninguna elección”, sostuvo el psicoanalista durante la entrevista.

La reflexión abrió una discusión más amplia sobre la libertad individual, los deseos propios y las expectativas sociales que pueden aparecer alrededor de decisiones tan importantes como formar una pareja, tener hijos, elegir una profesión o construir determinado estilo de vida.

Qué son los mandatos inconscientes según Gabriel Rolón

Rolón explicó que un mandato inconsciente puede funcionar como una especie de dirección que conduce a una persona sin que necesariamente sea consciente de su origen.

Un mandato inconsciente es una voz, es un destino; un destino que te impulsa en una dirección sin dejarte la posibilidad de elegir”, señaló.

La idea planteada por el especialista apunta a una diferencia entre una elección elaborada y una conducta que se repite porque responde a una expectativa incorporada. En este último caso, la persona puede experimentar que está tomando una decisión personal, aunque esa determinación esté fuertemente atravesada por aquello que aprendió que debía hacer.

La familia, la cultura, el entorno social y las experiencias tempranas pueden contribuir a construir esas expectativas. Algunas pueden aparecer como frases explícitas y otras como reglas implícitas acerca de lo que significa tener una vida considerada exitosa, formar una familia o cumplir con determinados roles.

En ese sentido, Rolón llevó la conversación hacia una cuestión particularmente sensible: la decisión de ser madre o padre.

El psicoanalista señaló que determinadas decisiones pueden estar atravesadas por mandatos sociales y familiares, aunque cada situación individual requiere ser comprendida en su propia complejidad. Su reflexión apuntó a preguntarse cuánto hay de deseo genuino y cuánto de aquello que se supone que una persona debería querer.

El deseo de ser padres y una diferencia que Rolón consideró determinante

En otro momento de la entrevista, Rolón habló de los embarazos deseados y no deseados. Para explicar su mirada, utilizó una comparación relacionada con la manera en que una persona puede sentirse recibida al llegar al mundo.

No es lo mismo haber sido un hijo deseado que ser el producto de un método anticonceptivo que falló, porque no se pisa al mundo de la misma manera”, expresó.

El especialista continuó desarrollando la idea a partir del lugar que ocupa el deseo de los padres antes del nacimiento.

No es lo mismo que te esté esperando un deseo, que haya un lugar preparado para vos, desde el deseo de esas mamás o esos papás, que te convocan a ese lugar y ya te está esperando un sitio donde hay un amor volcado, que ser un inconveniente”, afirmó.

Su planteo se vinculó con la importancia que puede tener para una persona sentirse esperada y deseada. Sin embargo, también introdujo una mirada más amplia sobre cómo las circunstancias de llegada al mundo pueden influir en la manera en que cada individuo construye posteriormente su relación con los demás y consigo mismo.

El punto central de su reflexión fue, una vez más, el peso que puede tener aquello que precede a una decisión consciente.

El deseo siempre señala algo que falta

Otro de los ejes centrales de la conversación fue el deseo. Para Rolón, desear implica necesariamente enfrentarse con aquello que no se tiene.

“El deseo te incomoda porque te señala la falta. Se desea lo que no se tiene”, afirmó.

La frase sintetiza una de las ideas que el psicoanalista desarrolló durante la entrevista: el deseo no aparece cuando todo está completo, sino justamente cuando surge una ausencia que genera movimiento.

Por eso, explicó, el deseo puede resultar incómodo. Cuando una persona desea algo, comienza a mirar alrededor de aquello que siente que le falta y busca diferentes maneras de acercarse a eso.

Puede tratarse de un vínculo afectivo, un proyecto laboral, un objetivo profesional, un reconocimiento, una experiencia o incluso un objeto aparentemente sencillo.

Rolón utilizó una imagen particularmente gráfica para explicar este mecanismo. El deseo funcionaría como un foco de luz que ilumina un lugar determinado, justamente aquel donde aparece una falta.

El deseo va a ser ese foco de luz que te ilumina, ni más ni menos que ese lugar donde hay algo que te falta. Entonces ya de por sí es incómodo”, explicó.

La metáfora permite comprender por qué, desde esta perspectiva, desear no necesariamente significa alcanzar inmediatamente aquello que se busca. Primero implica reconocer que existe una ausencia.

Los intentos de llenar un vacío

A partir de allí, Rolón planteó que las personas suelen buscar diferentes objetos o experiencias para intentar responder a esa falta.

Un amor, un libro, un éxito profesional, un programa de televisión, un trabajo o un hijo pueden convertirse, según la reflexión del especialista, en distintas formas de acercarse a aquello que se desea.

Pero existe una particularidad: ninguno de esos elementos puede garantizar una sensación definitiva de completud.

“Son todos nobles intentos de llenar un vacío imposible de ser llenado”, sostuvo.

La idea no implica que el amor, el trabajo, los proyectos o los vínculos carezcan de importancia. Por el contrario, Rolón los presentó como experiencias significativas de la vida. El punto es que, desde su perspectiva, no deberían ser interpretados como soluciones definitivas para una falta que forma parte de la condición humana.

En este marco aparece una de las reflexiones más profundas de la entrevista: aprender a convivir con aquello que no puede ser eliminado por completo.

La vida y la conciencia de la muerte

Rolón llevó esa reflexión todavía más lejos al hablar de la muerte.

“Eso es ser un ser humano; es vivir con el sentimiento trágico de la vida, que sé que me voy a morir, sé que todos los que amo se van a morir, sé que todo lo que amo en algún momento no estará. Tengo que vivir con eso, sabiéndolo”, afirmó.

La muerte aparece así como una de las grandes certezas frente a las cuales no existe una solución definitiva. El desafío, en su interpretación, no consiste en eliminar esa conciencia sino en aprender a vivir sabiendo que la existencia tiene límites.

Esta mirada también se relaciona con la manera en que las personas construyen vínculos. El miedo a perder, la angustia frente a la separación y el temor a la soledad forman parte de las experiencias que pueden influir en la forma de amar.

Y justamente allí Rolón volvió sobre uno de los temas que más desarrolló durante la entrevista: las relaciones de pareja.

“A toda media naranja le falta al menos un gajo”

Para Rolón, una de las expectativas que puede generar sufrimiento dentro de una relación es la idea de encontrar a una persona capaz de completar absolutamente todo aquello que falta.

El especialista recurrió a una metáfora para cuestionar esa imagen idealizada.

“Tengo una mala noticia: una mañana te vas a dar vuelta, vas a mirar la sábana y vas a ver que de tu media naranja caen chorros de desilusión, porque a toda media naranja le falta al menos un gajo, porque esa ilusión de completud no está”, sostuvo.

La frase apunta a una cuestión habitual en las relaciones: la distancia entre la persona real y la imagen idealizada que puede construirse durante el enamoramiento.

Cuando aparece esa distancia, pueden surgir la frustración y la desilusión. Sin embargo, para Rolón, la imperfección no necesariamente representa un problema que deba resolverse.

Por el contrario, puede ser una parte inevitable de cualquier vínculo.

La clave del amor está en aceptar la imperfección

En ese sentido, el psicoanalista formuló una de las frases centrales de la entrevista.

“¿Qué gracia tiene amar a alguien que es perfecto? La gracia del amor es abrazar también la imperfección del otro”, afirmó.

La idea supone abandonar la expectativa de que la pareja funcione como una pieza destinada a completar aquello que falta.

El otro, explicó Rolón, también está atravesado por sus propios temores, angustias y carencias. Y eso significa que ninguna relación puede sostenerse sobre la fantasía de perfección absoluta.

La pareja, desde esta mirada, no elimina la falta ni resuelve todas las inseguridades de una persona. Puede ofrecer compañía, afecto y un espacio compartido, pero no transforma al otro en alguien capaz de borrar por completo las dificultades propias de la existencia.

La “VTV del amor” que propuso Gabriel Rolón

Para hablar del estado de las relaciones, Rolón utilizó otra metáfora: la “VTV del amor”.

El concepto alude a la necesidad de revisar periódicamente cómo funciona una pareja, de la misma manera que se controla el estado de un vehículo.

La comparación apunta a una situación que, según describió, aparece con frecuencia: personas que continúan en relaciones que ya no desean o que sostienen vínculos que les generan sufrimiento porque no logran aceptar determinados aspectos de la relación.

La mayoría de las personas tienen desgraciadamente parejas que no querrían tener”, señaló Rolón, y explicó que algunas permanecen allí porque no consiguen aceptar aquello que les molesta de su pareja, mientras que otras terminan acostumbrándose o resignándose.

Desde esta perspectiva, revisar una relación implica observar qué está ocurriendo realmente en ella y no solamente mantenerla por inercia.

El problema aparece cuando la costumbre reemplaza a la elección y la persona continúa en una relación simplemente porque no encuentra otra alternativa o porque teme las consecuencias de estar sola.

El miedo a la soledad y las relaciones

La soledad fue otro de los puntos destacados por Rolón. El especialista planteó que el temor a quedarse solo puede convertirse en una razón poderosa para sostener determinadas relaciones.

Incluso dentro de una pareja, explicó, una persona puede experimentar una dimensión de soledad que no desaparece completamente con la presencia del otro.

El miedo a la soledad es intrínseca al ser humano”, sostuvo, y describió cómo incluso un abrazo puede generar alivio y calma sin eliminar completamente esa sensación.

La reflexión vuelve a conectarse con su planteo inicial sobre el deseo y la falta. Si ninguna persona puede completar absolutamente a otra, entonces una relación no debería ser pensada como una solución definitiva frente a todas las angustias individuales.

Para Rolón, reconocer ese límite puede permitir una mirada diferente sobre el amor.

Una mirada sobre la libertad, el deseo y los vínculos

Las distintas partes de la entrevista terminaron conectándose alrededor de una misma cuestión: cómo construir una vida propia sin quedar completamente determinados por aquello que se espera de nosotros.

Los mandatos inconscientes pueden conducir decisiones. El deseo puede señalar aquello que falta. La búsqueda de completud puede generar frustraciones. Y el miedo a la soledad puede influir en la permanencia dentro de determinados vínculos.

En ese recorrido, Rolón propuso una mirada en la que aceptar la falta no significa resignarse, sino reconocer una característica inevitable de la condición humana.

La pareja tampoco aparece como el lugar donde todo debe ser perfecto. Por el contrario, su planteo parte de aceptar que el otro tiene límites, temores y contradicciones, del mismo modo que los tiene uno mismo.

La entrevista de LN+, retomada por LA NACION, dejó así una serie de conceptos que atraviesan cuestiones habituales de la vida cotidiana: las decisiones que creemos propias, las expectativas que heredamos, aquello que deseamos, los vacíos que intentamos llenar y la manera en que construimos nuestros vínculos.

En el centro de esa mirada quedó una idea que Rolón utilizó para describir el amor: no se trata de encontrar a alguien perfecto, sino de poder vincularse con una persona real, con sus virtudes, sus límites y sus imperfecciones.

Y, al mismo tiempo, comprender que ninguna pareja, ningún logro ni ninguna experiencia puede eliminar por completo aquello que forma parte de la existencia humana: la falta, el deseo, la incertidumbre y la necesidad permanente de elegir cómo vivir con todo ello.

En pocas palabras

  • Mandatos inconscientes: Gabriel Rolón analiza c ilde{A}^{3}mo influyen en nuestras decisiones cotidianas sin que nos demos cuenta.
  • Deseo y falta: El psicoanalista explica que el deseo surge de una ausencia y que buscamos llenar vac ilde{A}^{3}os con objetos o experiencias.
  • Amor y v ilde{A}^{n}culos: Rol ilde{A}^{3}n propone aceptar la imperfecci ilde{A}^{3}n del otro y revisar las relaciones peri ilde{A}^{3}dicamente para evitar la resignaci ilde{A}^{3}n.
Resumen generado por Thinkindot AI
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