Conmovido, Schmidt le habló directamente a Ana Paula y compartió su propio dolor: "Quería contarte una cosa. Sin querer hacer comparación alguna, yo te quería abrazar de verdad porque estoy viviendo un duelo porque mi hermano murió anteayer. Por eso, te abrazo", expresó, en un mensaje cargado de sensibilidad.
La reacción de la participante fue de profunda tristeza, mientras recibía el apoyo tanto del conductor como de sus compañeros dentro de la casa. El episodio dejó en evidencia que, incluso en un formato tan estructurado como Gran Hermano Brasil, hay situaciones donde la realidad se impone y obliga a priorizar lo humano por sobre el juego.
Este momento ya quedó marcado como uno de los más emotivos en la historia del reality, no solo por la pérdida sufrida por Ana Paula, sino también por la decisión de la producción de romper el aislamiento para contenerla en su dolor.