La creencia de que los huevos marrones son más “naturales”, más sabrosos o más nutritivos está muy instalada, pero responde más a una percepción de consumo que a una diferencia real. Lo mismo ocurre con la idea opuesta: los huevos blancos no son de menor calidad por ser más claros.
Qué dicen los especialistas sobre cuál conviene comprar
Entre los especialistas hay consenso: el color de la cáscara no influye en el sabor, la calidad ni el aporte nutricional. Ambas variedades pueden aportar niveles similares de proteínas, vitaminas y minerales, por lo que no hay una recomendación basada en el color.
En algunos comercios, los huevos marrones pueden tener un precio más alto. Pero esa diferencia no significa que sean mejores desde el punto de vista nutricional. Según los expertos, el valor suele estar ligado a factores comerciales o a la demanda de los consumidores, no a una ventaja concreta del producto.
En ese sentido, la decisión puede quedar en manos del gusto personal, la disponibilidad o el precio. Si la comparación es solo entre huevos blancos y marrones, ambos son opciones igualmente válidas para incorporar a la alimentación cotidiana.
Qué mirar antes de elegir huevos en el supermercado
Más allá del color, hay aspectos mucho más importantes al momento de comprar. Uno de los principales es la fecha de vencimiento, que permite saber hasta cuándo se recomienda consumirlos en condiciones adecuadas.
También conviene revisar el estado de la cáscara. Los huevos no deberían presentar grietas ni suciedad visible, ya que eso puede afectar su conservación o aumentar el riesgo de contaminación. Una cáscara íntegra es una señal más relevante que su color.
Otro punto a tener en cuenta es cómo fueron conservados. La forma en que se almacenan antes de llegar a casa y durante su consumo es clave para mantenerlos en buen estado.
En resumen, la próxima vez que aparezca la duda frente a la góndola, la respuesta es clara: no hay una ventaja nutricional entre huevos blancos y marrones. Lo importante no está en el color, sino en la frescura, el estado de la cáscara y las condiciones de conservación.