A pesar de las crecientes preocupaciones, el personal médico minimizó los síntomas y aseguró que la situación era normal. Se informó a la familia que no sería posible colocar los implantes debido al persistente sangrado y los vómitos de Amanca.
Sin embargo, la situación se agravó con el tiempo. Amadeo Amanca empeoró progresivamente, y su esposa solicitó una ambulancia en reiteradas ocasiones después de que él expresara su temor de que no sobreviviría. Lamentablemente, la asistencia médica llegó demasiado tarde y Amanca fue trasladado al hospital más cercano de Valencia después de siete horas de agonía, donde finalmente perdió la vida.
Los informes médicos describen los momentos finales de Amanca, detallando su mal estado general, palidez cutánea, inquietud y dificultad respiratoria severa. A pesar de los esfuerzos de reanimación durante 55 minutos y la administración de múltiples dosis de adrenalina, el paciente no recuperó la circulación espontánea y falleció a las 22:00 horas.
En el ámbito legal, la familia de Amadeo Amanca ha presentado una denuncia por mala praxis en contra de la clínica, acusando negligencia médica y solicitando justicia por su trágica pérdida. Liliana Ferreiro, la viuda, ha expresado su indignación ante la respuesta de la clínica, revelando que uno de los responsables de la institución intentó sobornarla con una suma de dinero a raíz de la tragedia.
Esta trágica historia ha dejado a la comunidad médica y al público en general cuestionando la seguridad y calidad de atención en las clínicas dentales locales. La búsqueda de respuestas y justicia continúa mientras la familia de Amadeo Amanca lucha por encontrar soluciones a esta dolorosa situación que ha resaltado la importancia de la transparencia y la responsabilidad en la práctica médica.