Algunos fanáticos de la serie se animaron a fabricar las galletas en sus casas.
Para fabricar este dulce durante la grabación, los productores contrataron a los "expertos en dalgona", Lim Chang-joo y su esposa Jung Jung-soon, dueños de un humilde puesto callejero en Seúl.
Debido al éxito de la serie, el local se convirtió en uno de los lugares más populares de la capital surcoreana. La galleta en cuestión cuesta aproximadamente 1,70 dólares.
Esta golosina surgió en los años 60, época en la que se vivía la pobreza de la posguerra, a la par de que los postres como los helados y el chocolate eran sumamente caros.
Debido al éxito de la serie, el local se convirtió en uno de los lugares más populares de la capital surcoreana. La galleta en cuestión cuesta aproximadamente 1,70 dólares.
Algo similar ocurrió con estos emprendedores del local, que comenzaron a vender dalgonas tras verse obligados a cerrar una sastrería que tuvieron durante 20 años producto de la crisis financiera asiática de 1997.