“Tengo a mi familia en la calle”: el testimonio de un vecino de Pereira
Durante el recorrido, A24 dialogó con Luis Enrique, uno de los vecinos afectados por el terremoto, quien contó cómo vivió el momento del sismo junto a su familia.
“Tengo mis dos hijas, una de nueve años y una de doce, mi esposita. Y en el momento que empezó a temblar salimos hacia la parte de atrás, al patio”, relató.
Según explicó, mientras su familia intentaba ponerse a salvo, otros vecinos también salieron de sus viviendas. “Los vecinos salen acá al frente, huyéndole al terremoto. Y desafortunadamente se vino la fachada a la casa. A mis vecinos se le cae mi casa encima”, contó.
El derrumbe provocó la muerte de una persona, mientras que otra quedó gravemente herida y fue trasladada al hospital San Jorge. Según precisó Pueblas durante la cobertura, el sobreviviente sufrió la amputación de sus dos piernas.
El vecino mostró además las consecuencias que dejó el terremoto en su propiedad. “Ahí pueden ver cómo quedó mi casa, mi auto. Tengo mi familia en la calle”, describió.
La situación también estuvo marcada por el temor a los robos. “Anoche me tocó, toda la noche acá, estar pendiente de que no me vayan a robar lo poco que me quedó”, relató.
El hombre también contó que dos vecinos de aproximadamente 85 años permanecían dentro de su vivienda a la espera de asistencia. “Los vecinos que están del lado de mi casa son un par de ancianos de 85 años cada uno. Están adentro también esperando las ayudas”, explicó.
El temor a los robos y la espera por asistencia
Otro de los testimonios recogidos por A24 fue el de Andrés Felipe, quien expresó su preocupación por la falta de asistencia y por la situación de los adultos mayores afectados.
“Si la alcaldía no aparece, no hay nada, no podemos dejar las cosas. Es que roban mucho, entonces si la alcaldía no aparece...”, sostuvo.
El hombre explicó que sus padres permanecían en el lugar y describió el impacto que tuvo el terremoto sobre ellos. “Están vivos de milagro”, afirmó.
La tragedia en Colombia
Colombia atraviesa este martes horas decisivas después del devastador terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el oeste del país. Mientras el número de víctimas fatales ascendió a al menos 240, cientos de rescatistas, policías, militares y voluntarios continúan removiendo toneladas de escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
Las tareas se extendieron durante todo el día y se concentraron especialmente en Cali y Pereira, capital del departamento de Risaralda, dos de las ciudades más castigadas por el movimiento sísmico. También se registraron víctimas y daños de consideración en Chocó, departamento donde estuvo ubicado el epicentro.
El panorama todavía es provisorio. Hay personas desaparecidas y otras que permanecen atrapadas, por lo que las autoridades temen que el balance de muertos continúe aumentando a medida que los equipos logren ingresar a las estructuras colapsadas.