Al hablar sobre los motivos de la separación, Prandi hizo hincapié en un aspecto que consideraba indispensable para sostener la relación: la sinceridad. La modelo descartó que el vínculo estuviera atravesado por conductas tóxicas y sostuvo que esperaba una transparencia absoluta, especialmente después de las experiencias personales que había atravesado.
“Teníamos como acuerdo, entre otras cosas, la honestidad: no ocultar ni mentir nunca. De tóxico no tenía nada... Después de todo lo que viví quería total sinceridad”, afirmó.
La frase dejó planteado uno de los puntos centrales de su relato: para ella, la confianza era una condición fundamental y cualquier situación que pusiera en duda ese compromiso podía tener consecuencias en la pareja.
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando Julieta se refirió a las versiones sobre Josefina Lynch y a su presencia en el estudio de música de Emanuel Ortega. Allí, la conductora contó que recibió información de la propia mujer y marcó una diferencia entre lo que le habían dicho y lo que, según su relato, conocía hasta ese momento.
“Me enteré por Josefina que había estado tres días y no uno con Emanuel... Ella fue más que clara en lo que dijo. Él y yo sabemos lo que pasó, sabemos lo que estuvo mal”, sostuvo.
Sin dar por confirmadas otras versiones que circularon en los medios, Prandi dejó en claro que hubo cuestiones que afectaron el vínculo y que tanto ella como Ortega conocen los detalles de lo ocurrido.
La declaración reavivó las preguntas sobre el trasfondo de la ruptura, aunque la conductora evitó profundizar en aspectos de la intimidad de la pareja.
Prandi también explicó por qué eligió comunicar públicamente el final de la relación a través de sus redes sociales. Según dijo, buscó adelantarse a las especulaciones y evitar que la noticia trascendiera por terceros antes de que pudiera expresarse ella misma.
“Preferí comunicarlo yo antes de que se enteraran tres días más tarde cuando me vieran sola por ahí. No veo quién tiene la autoridad moral para juzgar por qué hice esa comunicación”, señaló.
En cuanto a la situación actual, confirmó que Ortega ya retiró algunas pertenencias de la casa que compartían y que el divorcio se tramitará por las vías correspondientes.
“Fuimos una pareja de seis años y para mí lo del papel va a ser un trámite para disolverlo. A nosotros nos unía la elección mutua diaria, pero cuando eso no sucede, no sucede”, reflexionó.
A pesar del dolor por el final de la relación, Prandi aclaró que conserva un profundo afecto por los hijos de Ortega y por el entorno familiar que compartieron durante estos años.
“El cariño va a estar siempre intacto para él y para sus hijos, a los cuales adoro y son parte de mi familia”, expresó.
La conductora también reconoció que el desenlace de una relación no puede explicarse necesariamente por una sola persona y sostuvo que los involucrados deben hacerse cargo de sus decisiones.
“Cuando una pareja fracasa, la culpa es de los dos. Todos los que estuvieron involucrados son adultos, cada uno toma sus decisiones y las decisiones tienen consecuencias”, manifestó.