La casa en litigio con un personaje muy importante en Brasil
El demandante era otra empresa, llamada WT, administradora de Inmuebles. Su dueño, Willer Tomaz, es allegado y colaborador de Flávio Bolsonaro. Tomaz dijo que su empresa había comprado la misma isla a otra compañía, de nombre M Locadora. Por lo tanto, se desató de inmediato una disputa legal. En primera instancia intervino el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro (TJRJ). Pese a las presentaciones de Richarlison, la Justicia falló a favor de la otra parte.
En realidad, en el registro de propiedades, esa isla no figuraba a nombre de Pereira Silva. Es decir, Richarlison pagó efectivamente, pero lo estafaron: el vendedor no era el dueño legítimo. El jugador apeló y entonces intervino el Superior Tribunal de Justicia de Brasil, junto con alguien más.
Un fallo nada salomónico y con un Bolsonaro en el medio
El máximo tribunal de Brasil mantuvo la sentencia inicial. La isla era de M Locadora y, por consiguiente, el comprador, WT (de Willer Tomaz), era el legítimo dueño. Richarlison, engañado, quedó afuera.
El jugador asegura que existe un vínculo estrecho entre Tomaz y Bolsonaro, aunque no puede probar que el empresario sea un testaferro. La relación entre Flávio Bolsonaro y Willer Tomaz es de amistad personal, y el vínculo entre ambos quedó expuesto en la disputa por la mansión de Ilha Comprida, en Angra dos Reis.
Además, el senador Bolsonaro fue visto varias veces en la isla de la discordia. La primera visita documentada a la propiedad ocurrió en julio de 2020, antes de que Tomaz iniciara su ofensiva judicial por la posesión del inmueble.
Flávio llegó a Angra dos Reis junto con su esposa, Fernanda Bolsonaro, y el entonces ministro Tarcísio de Freitas para participar en un acto relacionado con las obras del aeropuerto local. Invitado por el entonces senador Wilder Morais, visitó la mansión y quedó impresionado por sus características. El empresario Antônio Marcos Pereira Silva todavía negociaba la venta del inmueble a la empresa vinculada a Richarlison. Flávio incluso publicó imágenes aéreas tomadas con un dron.
El 1° de enero de 2021, volvió con Willer Tomaz. Regresó en una lancha acompañado por el empresario, que quería conocer la propiedad. Pereira Silva les explicó que ya había negociado la venta y que no podía autorizarles la visita porque el inmueble ya no estaba bajo su posesión. El senador fue convocado como testigo en la disputa por la posesión de la mansión. En noviembre de ese año, negó tener relación con el conflicto y sostuvo que no tenía nada que ver con el inmueble.
¿Flávio quería comprar la isla?
Sí, según el relato de Richarlison publicado por UOL el 19 de octubre de 2026, el futbolista recibió ofertas por la propiedad, incluida una de Flávio, pero afirma que no aceptó venderla. Esa es la versión del jugador y no constituye, por sí sola, una prueba de que Flávio haya participado en la posterior transferencia de la posesión.
Pero ya pasaron cuatro años y Tomaz sigue siendo el poseedor de la isla, mientras Richarlison reclama sin suerte. Ya no lucha por conservar la propiedad, sino por recuperar los casi dos millones de dólares que pagó por ella.
La propiedad se llama Ilha Comprida. En portugués, significa "isla larga". Tal como quedaron las finanzas del futbolista, se encuentra atrapado en una lucha legal en la que siempre parece estar "impedido", como se denomina en portugués al "fuera de juego".