"¿Por qué no se pone un vestido de última de alguna marca famosa y no esa porquería ordinaria?", "No sé si es peor cómo habla, que se le ve el bombachon, que fue de blanco a un casamiento, o que ella cree que es lindo", "Un guiso de lentejas y va…", "Los invitados no pueden ir de blanco pero en fin...", "Yo quiero saber, ¿cuánto le cobraron eso?", fueron algunos de los mensajes que se destacaron.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el nivel de exigencia y, muchas veces, de agresividad que circula en las redes sociales, especialmente cuando se trata de figuras vinculadas a la exposición pública. En este caso, lo que comenzó como un momento de entusiasmo personal terminó convirtiéndose en blanco de críticas despiadadas, marcando una vez más el costado más hostil del universo digital.