El estudio publicado detalla que este tipo de lesiones ocurren cuando el pene está erecto y se dobla al golpear con fuerza el perineo o el hueso púbico durante una actividad sexual vigorosa. Puede ocurrir durante la masturbación o al girar en la cama en un ángulo incómodo, entre otras situaciones.
El diagnóstico de este tipo de fracturas suele ser sencillo debido a que los síntomas son evidentes, como un crujido, disminución rápida de la erección, dolor agudo, hinchazón del pene y hematomas, que pueden resultar en una deformidad conocida como "deformidad de berenjena" entre los médicos.
Después de varias semanas, en una visita de seguimiento, los médicos determinaron que el pene del paciente se encontraba en buen estado y que no tenía problemas para lograr una erección ni para orinar.
Aunque no se sabe con certeza cuánto tiempo tomó para que el paciente regresara a su actividad sexual normal, este caso sirve como una advertencia sobre los peligros de practicar posturas sexuales arriesgadas y la importancia de tener cuidado durante la intimidad para evitar lesiones graves.