La historia tuvo además otro final feliz. Luna, otra perrita que se encontraba atrapada en una planta superior, también pudo ser rescatada por los equipos que participaron del operativo.
El caso de Kate resulta todavía más conmovedor por el poco tiempo que llevaba junto a su nueva familia. Hacía apenas cuatro días que había comenzado una nueva vida cuando el terremoto la dejó atrapada entre los escombros.
Su rescate se transformó así en una pequeña historia de esperanza en medio de una tragedia de enormes dimensiones. Mientras Colombia intenta recuperarse de los daños provocados por el sismo y aún se buscan vidas entre los escombros.