En su canal de YouTube, la médica explica que la aparición de estos espasmos suele estar vinculada con distintos factores relacionados con el estilo de vida y el descanso.
Entre las principales causas se encuentran:
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Estrés y cansancio excesivo: son algunos de los principales detonantes de estas contracciones.
- Falta de sueño: no dormir las horas necesarias puede afectar la estabilidad del sistema nervioso.
- Consumo de estimulantes: el exceso de cafeína y alcohol puede predisponer a la aparición de estos espasmos.
- Deficiencias nutricionales: la falta de potasio en el organismo es señalada como otro de los factores que pueden generar esta condición.
- Fatiga visual: pasar períodos prolongados frente a pantallas sin realizar descansos también puede contribuir a la aparición de estas contracciones.
Cuánto tiempo puede durar el temblor en el ojo
La duración es variable y depende de cada persona. El temblor puede extenderse durante unos minutos, algunas horas o, en casos más prolongados, uno o dos días.
Cuando las mioquimias aparecen con frecuencia, es importante prestar especial atención a los niveles de estrés, los hábitos de sueño y otros factores relacionados con el estilo de vida.
Qué hacer para detener el temblor en el ojo
En muchos casos, realizar cambios sencillos en los hábitos diarios puede ayudar a disminuir estas contracciones.
Una de las recomendaciones es moderar el consumo de café y alcohol, especialmente si se ingieren en exceso. También se aconseja ajustar la alimentación e incorporar alimentos ricos en potasio, como palta, plátano y espinacas.
El descanso también ocupa un lugar importante. La recomendación es intentar dormir al menos 30 minutos adicionales cada día para favorecer la recuperación del sistema nervioso.
Además, quienes pasan muchas horas frente a computadoras, celulares u otras pantallas deberían realizar pausas cada 45 minutos para reducir la fatiga visual.
Cuándo hay que preocuparse por el temblor
Si bien la mioquimia suele ser benigna, existen situaciones en las que es conveniente consultar a un médico.
Una de ellas ocurre cuando los temblores se vuelven muy frecuentes o severos, especialmente si llegan a provocar el cierre involuntario del ojo. En estos casos podría tratarse de un blefaroespasmo, una condición que requiere evaluación médica.
Para los casos más resistentes, que no mejoran con cambios en los hábitos, existen tratamientos especializados, como el uso de neuromoduladores bajo supervisión médica para controlar los movimientos musculares.