El efectivo explicó que, ante la gravedad de la situación, intentó comunicarse con Walter Maciel para ponerlo al tanto de lo ocurrido. Sin embargo, según aseguró frente al tribunal, las llamadas no tuvieron respuesta.
La falta de comunicación telefónica llevó a Torres a tomar otra decisión: trasladarse personalmente hasta el domicilio del comisario para informarle sobre la denuncia y la necesidad de intervenir en la búsqueda.
La secuencia adquiere especial relevancia porque ocurrió durante las primeras horas de la desaparición, cuando se intentaba determinar qué había sucedido con el menor y dónde podía encontrarse.
Torres sostuvo que posteriormente llegó al campo junto con Maciel alrededor de las 16.30, aunque durante la audiencia se incorporó un acta oficial en la que figuraba un horario diferente: las 17.10.
La diferencia no fue presentada como un simple detalle administrativo. En una investigación en la que la reconstrucción temporal de los acontecimientos resulta fundamental, una diferencia de decenas de minutos puede adquirir especial importancia para establecer quién estuvo dónde y en qué momento.
Las contradicciones horarias que surgieron durante el juicio por Loan
Uno de los aspectos que generó mayor interés durante la declaración fue precisamente la existencia de versiones diferentes respecto del horario de llegada al lugar.
El testimonio de Torres fue comparado con documentación oficial incorporada al expediente. Allí apareció consignado un horario distinto al que el efectivo recordó ante los magistrados.
La revisión del libro de guardia de la Comisaría de 9 de Julio también permitió poner de manifiesto inconsistencias relacionadas con la comunicación interna entre los integrantes de la fuerza.
La cuestión adquiere relevancia porque la cronología de las primeras horas posteriores a la desaparición de Loan es uno de los elementos que la Justicia busca reconstruir con precisión.
El objetivo es determinar cómo se activó el operativo, qué policías fueron informados, qué instrucciones recibieron y cuáles fueron las medidas adoptadas inmediatamente después de conocerse que el niño no había regresado junto al grupo con el que se encontraba.
En ese contexto, el relato de Torres aportó una mirada desde el interior de la estructura policial que intervino en el comienzo de la búsqueda.
Eduardo Torres señaló quién impartía las principales órdenes
Durante su exposición, el oficial subayudante también se refirió al funcionamiento de la investigación durante aquellas primeras horas.
Según explicó, las directivas vinculadas con procedimientos como allanamientos y secuestros de vehículos provenían de Walter Maciel.
El dato fue incorporado al debate judicial en momentos en que los magistrados buscan establecer cómo se tomaron las decisiones dentro de la Policía de Corrientes y cuál fue la participación concreta de cada uno de los funcionarios que intervinieron.
Torres, por su posición dentro de la comisaría, tenía conocimiento del funcionamiento cotidiano de la dependencia y de las tareas asignadas a los diferentes efectivos.
Su declaración permitió, de esta manera, reconstruir parte de la cadena de decisiones que se puso en marcha después de conocerse la desaparición.
El testimonio también dejó en evidencia que la información no siempre circulaba de manera uniforme entre los policías que participaban del operativo.
Esto quedó particularmente expuesto cuando el efectivo explicó cómo tomó conocimiento de una supuesta aparición de Loan.
La falsa noticia sobre la aparición de Loan Peña
Otro de los momentos destacados de la declaración estuvo relacionado con la información falsa que circuló durante la investigación sobre una eventual aparición del niño.
Torres explicó que se enteró de esa versión a través de comentarios de terceros mientras realizaba tareas de campo.
El episodio constituye otro elemento relevante para reconstruir el clima de incertidumbre que se vivió durante las primeras horas de la búsqueda.
Mientras distintos grupos recorrían la zona para encontrar algún indicio sobre el paradero del menor, la circulación de información no confirmada podía modificar las tareas y generar nuevas expectativas entre quienes participaban del operativo.
La declaración de Torres permitió conocer que, al menos desde su posición, esa información no llegó mediante una comunicación oficial directa, sino a partir de comentarios que escuchó durante sus tareas.
La circunstancia volvió a poner el foco sobre la coordinación del procedimiento y sobre la manera en que se transmitían las novedades entre los distintos equipos desplegados en el territorio.
El juicio por la desaparición de Loan continuó con otros testimonios
La jornada no terminó con la declaración de Eduardo Torres. El debate continuó con el testimonio de Leslie Yuliana Rolón, integrante del área de Delitos Complejos de la Policía de Corrientes.
La especialista tuvo participación en una de las áreas consideradas relevantes para una investigación de estas características: el análisis de dispositivos electrónicos secuestrados durante la causa.
Rolón explicó ante el tribunal cómo se realizó la extracción de información de tres teléfonos celulares incorporados al expediente.
Celulares, mensajes y geolocalizaciones: qué explicó la especialista
Durante su declaración, la efectiva detalló que se utilizó software forense para obtener información almacenada en los teléfonos.
Entre los datos analizados se encontraban mensajes, llamadas y contactos. Ese tipo de evidencia puede resultar determinante para establecer comunicaciones entre personas vinculadas con una investigación y reconstruir movimientos o contactos realizados durante un período específico.
Sin embargo, la tarea no se limitó a una extracción automática de información.
Según explicó Rolón, fue necesario realizar búsquedas manuales para determinar las geolocalizaciones de los dispositivos.
Este punto resulta significativo porque la información obtenida de un teléfono puede requerir diferentes procedimientos técnicos para ser interpretada correctamente.
La especialista aportó así detalles sobre una de las líneas de investigación que busca reconstruir, a partir de evidencia tecnológica, distintos movimientos y comunicaciones relacionados con el caso Loan.
Los dispositivos electrónicos se transformaron desde el comienzo de la investigación en una fuente potencial de información para los investigadores, debido a la posibilidad de analizar registros de llamadas, mensajes, contactos y datos vinculados con la ubicación.
El testimonio de Rolón permitió que el tribunal conociera de primera mano cómo se llevó adelante parte de ese trabajo pericial.
Los rastrillajes por la desaparición de Loan llegaron a distintas lagunas
La jornada judicial también incluyó el testimonio de Luis Eduardo Cavalieri, cabo primero de la Policía Federal Argentina.
El efectivo participó en tareas de búsqueda en distintos sectores de la zona investigada. Durante su declaración, recordó particularmente los rastrillajes realizados en cuatro lagunas cercanas a una propiedad vinculada a los detenidos Pérez y Caillava.
Los procedimientos de búsqueda fueron realizados en el marco de las diferentes hipótesis que surgieron durante la investigación.
La desaparición de Loan provocó desde el comienzo un enorme despliegue de fuerzas de seguridad, con recorridas terrestres y procedimientos en distintos puntos de la zona.
La declaración de Cavalieri permitió incorporar al debate judicial detalles sobre algunas de esas tareas y sobre los lugares específicos en los que se realizaron los rastrillajes.
La búsqueda en espejos de agua formó parte de las distintas medidas adoptadas por los investigadores ante la falta de certezas sobre el recorrido que pudo haber realizado el niño después de desaparecer.
El cementerio de 9 de Julio y una tumba bajo custodia policial
Otro de los recuerdos aportados por Cavalieri durante su declaración estuvo relacionado con un procedimiento en el cementerio de 9 de Julio.
El cabo primero explicó que tuvo que custodiar una tumba que presentaba tierra removida, por disposición de la brigada de investigaciones.
La medida se desarrolló dentro del conjunto de hipótesis que fueron consideradas durante la investigación y refleja la amplitud que alcanzaron las tareas de búsqueda.
Ante la ausencia de certezas sobre el destino del niño, los investigadores fueron siguiendo diferentes líneas, realizando procedimientos y verificaciones destinadas a descartar o confirmar posibles escenarios.
La custodia de la tumba fue, en ese sentido, una de las numerosas diligencias realizadas mientras se intentaba encontrar algún indicio que permitiera establecer qué había sucedido con Loan.
Una jornada clave para reconstruir las primeras horas del caso Loan
Los tres testimonios aportaron información desde perspectivas diferentes.
Por un lado, Eduardo Torres permitió reconstruir parte del funcionamiento policial durante las primeras horas posteriores a la desaparición. Su relato puso especial énfasis en las comunicaciones con Walter Maciel, las órdenes impartidas y las diferencias existentes entre algunos horarios recordados y los consignados en documentación oficial.
Por otro lado, Leslie Yuliana Rolón explicó el trabajo realizado sobre los teléfonos celulares secuestrados, aportando detalles sobre la utilización de herramientas forenses y las búsquedas manuales efectuadas para obtener información sobre las comunicaciones y ubicaciones.
Finalmente, Luis Eduardo Cavalieri describió tareas de rastrillaje y custodia realizadas en distintos puntos de 9 de Julio, incluyendo la búsqueda en cuatro lagunas y la vigilancia de una tumba con signos de tierra removida.
En conjunto, las declaraciones volvieron a poner el foco en la reconstrucción minuciosa de las primeras etapas de la investigación por la desaparición de Loan Peña.
Las preguntas que todavía atraviesan el juicio por Loan Peña
El testimonio de Torres dejó planteadas nuevas preguntas sobre la secuencia exacta de acontecimientos ocurridos aquel 13 de junio de 2024.
Uno de los interrogantes centrales está relacionado con los horarios. La diferencia entre lo declarado por el efectivo y lo asentado en un acta oficial deberá ser valorada por el tribunal junto con el resto de la prueba.
También quedó expuesta la necesidad de establecer cómo se comunicaron las novedades entre los integrantes de la Policía y por qué algunas informaciones circularon de manera informal.
A eso se suma el análisis de los teléfonos y la información obtenida mediante procedimientos de informática forense, así como los numerosos rastrillajes realizados durante la búsqueda.
Cada uno de estos elementos forma parte de un expediente complejo, en el que la Justicia debe contrastar testimonios, documentos, pericias y procedimientos para establecer qué ocurrió con el niño.
El juicio continúa así con una sucesión de declaraciones que permiten reconstruir diferentes fragmentos de la investigación.
La desaparición de Loan Danilo Peña sigue siendo uno de los casos que mayor impacto generó en la Argentina. A más de dos años de aquel 13 de junio de 2024, el debate judicial busca ordenar una investigación marcada por múltiples hipótesis, procedimientos y testimonios.
La declaración de Eduardo Torres volvió a colocar en primer plano las primeras horas de aquella búsqueda, un período especialmente relevante para comprender cómo se activó el operativo y qué decisiones fueron tomadas desde el momento en que se denunció la ausencia del niño.
Ahora será el tribunal el encargado de evaluar el valor de cada testimonio y contrastarlo con la documentación y las demás pruebas incorporadas al juicio. En ese proceso, las contradicciones horarias, las comunicaciones policiales, el análisis de los celulares y los rastrillajes realizados en la zona forman parte de un conjunto de elementos que deberán ser examinados en su totalidad.