ANÁLISIS

¿Los therians tienen un trastorno mental? La verdad detrás del boom que desconcierta a todos

Los therians son un fenómeno que crece en la Argentina. Muchas personas cuestionan sus conductas y señalan que podrían estar padeciendo algún trastorno psicológico.

¿Los therians tienen un trastorno mental? La verdad detrás del boom que desconcierta a todos

¿Los therians tienen un trastorno mental? La verdad detrás del boom que desconcierta a todos

En las últimas semanas, el fenómeno de los therians comenzó a crecer con fuerza en redes sociales y se convirtió en un tema de debate que genera sorpresa, polémica y muchas preguntas. Videos virales de jóvenes caminando en cuatro patas, usando máscaras de animales o imitando comportamientos de lobos, gatos o zorros despertaron una ola de comentarios, pero también una fuerte estigmatización.

El término “therian” proviene de “teriantropo” y hace referencia a personas que sienten una conexión profunda con un animal no humano. No se trata necesariamente de un juego ni de una simple moda estética, sino de una identidad personal que puede tener un componente psicológico o incluso espiritual. En muchos casos, quienes se identifican como therians aseguran que no están actuando para llamar la atención, sino expresando una parte de cómo se perciben internamente.

A raíz del boom, muchos usuarios comenzaron a preguntarse si se trata de un trastorno mental o si quienes adoptan esta identidad tienen algún tipo de problema psicológico. En redes, las críticas suelen ser duras y van desde burlas hasta acusaciones directas de “enfermedad”, lo que alimenta la desinformación y refuerza prejuicios sobre los jóvenes que se muestran públicamente como therians.

Sin embargo, no existen fundamentos para afirmar que ser therian sea, por sí mismo, un trastorno mental. En términos generales, esta identidad no se considera una enfermedad, sino una forma particular de vivirse a uno mismo. La clave está en que, a diferencia de los cuadros psiquiátricos más graves, los therians no suelen perder contacto con la realidad: saben que son humanos, pero sienten un vínculo emocional o simbólico con una especie animal.

En algunos casos, esta identificación puede aparecer durante la adolescencia como parte de una búsqueda de identidad, algo común en esa etapa de la vida. También puede surgir como una forma de afrontamiento ante situaciones difíciles o traumas, ya que adoptar una identidad animal puede funcionar como un refugio emocional. Aun así, esto no implica necesariamente una patología, sino una respuesta subjetiva que cada persona vive de manera distinta.

El boom de los therians sigue creciendo, especialmente en plataformas como TikTok y X, donde el fenómeno genera curiosidad, rechazo y discusiones constantes. Mientras algunos lo ven como una expresión personal legítima, otros lo interpretan como algo preocupante. Lo cierto es que, más allá de las opiniones, el fenómeno existe, se expande y plantea un debate que mezcla identidad, juventud, redes sociales y salud mental, aunque no haya pruebas reales de que se trate de una enfermedad.