Ganó una medalla olímpica... y confesó una infidelidad en vivo: la medalla de oro fue para su expareja
Un episodio insólito se dio con un deportista noruego. Para celebrar su primera medalla en los juegos Olímpicos de Invierno no tuvo nada mejor que confesar una infidelidad en vivo. La respuesta de su expareja se merece la verdadera gloria olímpica.
El atleta noruego que ganó una medalla y confesó al mundo su infidelidad. (Foto: A24.com)
Ganó su primera medalla olímpica. En una prueba muy exigente como lo es el biatlón de 20 km. en la nieve. Pero lo que hizo Surla Holm Laegreid, tras su consagración, lo envió directamente al quinto infierno y lo hizo tendencia mundial en las redes. Emocionado, en una nota tras la victoria no tuvo filtro para revelar que le había sído infiel a su novia y que eso, de alguna manera, había potenciado su triunfo.
“Hace seis meses conocí al amor de mi vida, la persona más hermosa del mundo. Hace tres meses le fui infiel”, expresó entre lágrimas. “Se lo conté hace una semana. Fue la peor semana de mi vida", se justificó llorando - pero con la medalla de bronce- el atleta noruego. Consicente de lo que significaba todo ese momento dijo: “Hay alguien con quien quería compartir esto que quizá no esté mirando hoy”. Perspicaz.
El biatlón - esa disciplina olímpica que mezcla esquí de fondo con tiro de precisión - exige sangre fría, resistencia y puntería. Pero en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, el noruego Sturla Holm Laegreid demostró que la verdadera tormenta no estaba en la pista ni en el blanco, sino en su vida sentimental. La escena, más cercana a un reality emocional que a una celebración olímpica, dejó atónitos a periodistas y espectadores.
Embed
Entre lágrimas, el noruego relató que había conocido “al amor de su vida” seis meses antes y que tres meses después había cometido “el mayor error” al serle infiel. También reveló que había confesado el engaño apenas una semana antes de la competencia, lo que terminó con la relación.
“Tenía una medalla de oro en mi vida”, dijo, en una metáfora romántica que intentó darle mayor valor a su amor perdido que al bronce conseguido sobre la pista. El atleta incluso aseguró que el deporte había pasado a un segundo plano en su mente frente al drama personal y expresó su deseo de recuperar a su pareja, insistiendo en que no estaba dispuesto a rendirse.
dos caras en jj.oo.
Sturla Holm Laegreid y sus dos caras. Feliz por el bronce olímpico. Triste por la confesión que le hizo perder a su pareja. (Foto:A24.com)
La declaración se produjo ante la televisión pública noruega y rápidamente se convirtió en uno de los momentos más comentados de la jornada olímpica. La confesión no solo eclipsó la victoria del campeón de la prueba, su compatriota Johan-Olav Botn, sino que abrió un debate en el ambiente deportivo sobre la conveniencia -o no - de transformar una entrevista deportiva en una catarsis sentimental global.
Por supuesto, ante semejante desparpajo, estropicio o arrepentimiento, solo quedaba una sola cosa por hacer: conocer el pensamiento de la mujer engañada.
chloe
Chloe Levins, la expareja del medallista infiel. (Foto: A24.com)
¿Quién es esa chica?
Lo que parecía el capítulo final de un drama íntimo transmitido a escala planetaria tuvo, sin embargo, una secuela inevitable: la respuesta de la mujer involucrada.
La expareja del biatleta, queligió permanecer en el anonimato, decidió romper el silencio con un mensaje en el que dejó en claro que el relato romántico del deportista e tenía otra cara, bastante menos épica.
“No elegí estar en esta situación, y me duele”, expresó, en una declaración que bajó el tono melodramático del pedido público de perdón.
Lejos de la narrativa del atleta - centrada en el arrepentimiento y el amor - la mujer describió la exposición mediática como una experiencia dolorosa y difícil de procesar. También admitió que el perdón no resulta sencillo, incluso después de una declaración pública de amor frente al mundo.
Se llama Chloe Levins, es norteamericana y tiene 27 años. Como él, también es atleta olímpica y está en Milán-Cortina ( d'Ampezzo) como parte del equipo de los Estados Unidos. También en biatlón.
La joven también subrayó que nunca buscó la exposición ni el protagonismo mediático que la situación le impuso. El episodio, que para el atleta representó un gesto de transparencia emocional, para ella significó verse envuelta en una tormenta pública sin haberlo elegido y cuando aún debe competir.
El caso deja una postal curiosa de los Juegos Olímpicos modernos, donde la gloria deportiva convive con la hiperexposición y las redes amplifican cada gesto personal. Laegreid mostró precisión en el tiro y velocidad en la nieve, pero su declaración sentimental disparó un debate más amplio sobre los límites entre la vida privada y el espectáculo público.
En definitiva, la competencia dejó un resultado inesperado: una medalla de bronce en lo deportivo y una derrota evidente en el terreno afectivo. En todo caso, el oro, en esta "competencia", fue para la joven Chloe.
Que tiene otro valor más: Es graduada en el Middlebury College de Estados Unidos. Nada menos que una licenciatura enNeurociencia. Es la disciplina que busca entender cómo funciona el cerebro y cómo eso explica lo que pensamos, sentimos y hacemos. Tiene entonces, las mejores herramientas para contratacar al "bocón" de Surla. Tal vez, su "venganza" sea peor que caerse de una enorme montaña de nieve, buscando la gloria olímpica. Es lo que se merece.