Y explicó: "Invité a una amiga (Camila) para que viniera a conocer la Bombonera. Yo soy fanático de River, pero ella es de Boca y quería conocer la Bombonera. Mi hermana me dijo que no fuera, pero yo quise ir porque la chica vino de Misiones y quería estar en la cancha. Tenía miedo de que me descubrieran. Tengo tatuajes de River en el cuello, en el brazo, en el codo, en las piernas, en todos lados. Pero como ella quería ir, yo la acompañé".
"Hay que estar con la hinchada de Boca y que un hincha diga que ahí hay uno de River para que se te vengan todos tipos encima para pegarte. Y yo estaba solo. ¿Qué podía hacer? Me podrían haber matado. Encima me agarró uno grandote y me tiró por los escalones. No tuve miedo, pero ya estaba jugado. No había forma de escapar. Mientras caía, me pegaron patadas, piñas, golpes en la cabeza, en todos lados... Y cuando caí, me pegué con la baranda en el cuello y me desmayé", describió.
"Me podrían haber matado. Porque un hincha me podría haber pegado un puntazo en el pecho o en la cabeza y eso te mata. Eso es lo que un día van a lograr Boca o River: matar un hincha. Estoy golpeado por todos lados. Estoy tomando los medicamentos tradicionales que se venden, pero mi error fue escaparme del hospital porque me iban a hacer estudios", cerró.
Agarran a HINCHA de RIVER INFILTRADO en la TRIBUNA de BOCA