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RECICLAJE

Si tenés un mate viejo en tu casa, tenés un tesoro perfecto para reutilizar en simples pasos

Si tenés un mate viejo y sin uso, posees un tesoro aunque todavía no lo sepas. Ese objeto olvidado puede transformarse en una pieza funcional, decorativa y con identidad propia.

por Redacción A24 | 17 de febrero de 2026 - 15:43
Si tenés un mate viejo en tu casa, tenés un tesoro perfecto para reutilizar en simples pasos

Si tenés un mate viejo en tu casa, tenés un tesoro perfecto para reutilizar en simples pasos. (Foto: Archivo)

En muchas casas argentinas hay un mate que perdió brillo, se rayó o quedó fuera del set matero. Sin embargo, lejos de ser un descarte, puede convertirse en un tesoro. Con una intervención simple, ese mate pasa de olvidado a protagonista en escritorios, talleres o tocadores.

Durante años, el mate fue símbolo de encuentro. Pero cuando se gastó o fue reemplazado, quedó relegado. Esa escena se repitió en miles de hogares. Lo que pocos advirtieron es que su forma cilíndrica, su resistencia y su tamaño lo vuelven ideal para otro uso. El mate reciclado se transforma en un porta brochas perfecto, tanto para pintura como para maquillaje, dibujo o manualidades.

Su estructura estable permite organizar herramientas sin ocupar demasiado espacio. No requiere inversión extra. No demanda conocimientos técnicos. Solo hace falta decisión y creatividad.

Además, reutilizar objetos cotidianos se convirtió en una tendencia en alza. No solo por conciencia ambiental. También por una cuestión estética y práctica. El reciclaje ya no es solo necesidad: es diseño.

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Por qué el mate es perfecto para reutilizar

Primero, son livianos. Segundo, resultan fáciles de limpiar. Tercero, no absorben humedad como ocurre con otros materiales. Y, en muchos casos, vienen en colores vibrantes o acabados modernos que encajan muy bien en espacios creativos.

Incluso aquellos que tienen pequeños golpes o rayones siguen siendo totalmente funcionales para este nuevo propósito. Es más: esas marcas aportan carácter. Le dan historia. Lo vuelven único.

Su tamaño es justo. Permite guardar brochas, pinceles, fibras, lápices o herramientas de manualidades sin que se desordenen. Y al mismo tiempo, no invade el escritorio.

Materiales necesarios para la transformación

  • Un mate viejo de plástico o acero inoxidable
  • Agua caliente y detergente
  • Esponja o cepillo suave
  • Alcohol o vinagre blanco
  • Trapo limpio
  • Goma eva, fieltro o tela gruesa (opcional)
  • Tijera
  • Pegamento universal o silicona fría
  • Pintura acrílica, esmalte o marcador indeleble (opcional)
  • Barniz acrílico (opcional)
  • Piedritas, arroz, arena o bolitas de vidrio (opcional para dar peso)
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Paso a paso: cómo convertirlo en porta brochas

Limpieza profunda antes de empezar:

  • Antes de cualquier intervención, fue fundamental limpiar bien el mate.
  • Se lavó con agua caliente y detergente para eliminar restos de yerba, polvo o grasa acumulada. Si conservaba olor, se dejó unos minutos en agua caliente con un chorrito de vinagre blanco o bicarbonato.
  • Luego se enjuagó y se secó por completo.
  • Después, se pasó un trapo con alcohol por el interior y el exterior. Este paso aseguró una superficie totalmente limpia, especialmente si iba a utilizarse para guardar herramientas que luego tocan la piel, como brochas de maquillaje.

Revisión de detalles y bordes:

  • Se revisó si tenía bordes filosos, rajaduras o imperfecciones. Si apareció alguna aspereza, se lijó suavemente la zona.
  • No hizo falta que quedara perfecto. De hecho, las marcas del uso anterior sumaron personalidad.
  • Personalización y nuevo diseño
  • Aquí comenzó la parte creativa.
  • Si se quiso dar un nuevo look, se pintó con acrílico o esmalte. Los colores neutros quedaron muy bien en estudios y escritorios minimalistas. Pero también funcionaron tonos vibrantes, diseños geométricos o trazos abstractos.
  • Se dejó secar completamente.
  • Para mayor durabilidad, se aplicó una capa de barniz acrílico. Ese detalle selló el diseño y facilitó la limpieza futura.

Protección de la base:

  • Para evitar que el mate rayara superficies o se deslizara, se recortó un círculo de goma eva, fieltro o tela gruesa del tamaño exacto de la base.
  • Se pegó por dentro o por fuera, según preferencia. Este pequeño paso marcó la diferencia en estabilidad y cuidado del mobiliario.
  • Agregar peso si es necesario
  • Si el mate resultó demasiado liviano, se agregó peso en el fondo.
  • Se colocaron piedritas, arroz, arena o bolitas de vidrio. Este truco evitó que se volcara cuando se cargaron muchas brochas o pinceles largos.
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Organización interior:

  • Finalmente, se colocaron las brochas, pinceles, marcadores o herramientas.
  • Si se necesitó dividir el interior, se armaron separadores simples con cartón reciclado. Una solución económica y práctica.
  • El resultado sorprendió. Un objeto olvidado se convirtió en protagonista.

Beneficios concretos de transformar tu mate viejo

  • Ahorrás dinero.
  • Reducís residuos.
  • Sumás diseño personalizado.
  • Organizás tu espacio de manera práctica.
  • Das una segunda vida a un objeto con historia.
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