No obstante, esta tecnología también genera críticas. Expertos en privacidad advierten que aunque la herramienta puede ser útil para protegerse contra el uso no autorizado de la imagen, también plantea preguntas importantes sobre quién puede rastrear a quién y con qué fines. PimEyes no verifica si la persona que realiza la búsqueda es efectivamente la persona de la foto; su función es simplemente encontrar coincidencias visuales en la web abierta. Esto significa que, en teoría, cualquiera podría usar el sistema para buscar imágenes de otra persona, algo que genera preocupaciones éticas y legales.
Es importante destacar que PimEyes no accede a redes sociales privadas ni a contenido protegido por contraseñas o configuraciones de privacidad; su alcance se limita a imágenes que son públicas en Internet. Aun así, encontrar fotos propias publicadas en sitios que uno no recuerda haber visitado puede ser impactante y poner en evidencia cuánto de nuestra vida digital está expuesto sin que lo notemos.
En definitiva, plataformas como PimEyes pueden convertirse en una herramienta valiosa para quienes buscan recuperar el control de su presencia en línea. Pero también recuerdan que, en la era digital, la protección de nuestra imagen y datos personales exige estar informados y ser cautos con lo que se comparte, con quién y dónde.