(La receta corresponde al canal de YouTube del cocinero Matías Chavero)
1. Elaboración del caramelo y preparación del molde: colocar el azúcar directamente en el molde a fuego mínimo hasta que se funda y adquiera un tono rubio claro. Es fundamental no exceder la cocción, ya que el caramelo continuará oscureciéndose durante el horneado y un color muy oscuro podría aportar un sabor amargo.
Una vez distribuido por la base y los laterales, dejar endurecer durante aproximadamente 15 minutos. Cuando el caramelo esté completamente seco al tacto, untar todo el molde con abundante manteca, un paso crucial para asegurar un desmolde perfecto.
2. Disposición de la fruta: cortar los duraznos en gajos de unos 2 centímetros de ancho y acomodarlos sobre la superficie del molde, cubriendo bien toda la base.
La distribución es importante para lograr una presentación pareja al momento de dar vuelta la torta.
3. Elaboración de la masa: en un bol, batir la manteca a punto pomada con el azúcar y la esencia de vainilla durante 10 minutos.
Posteriormente, añadir los huevos de a uno, batiendo durante 4 minutos después de cada incorporación.
Finalmente, agregar la harina y mezclar durante 3 minutos adicionales antes de volcar la preparación sobre las frutas con cuidado para no alterar el diseño.
4. Cocción y técnica de protección: llevar la preparación a un horno precalentado a 180 grados durante 50 minutos.
Se recomienda que, una vez transcurridos los primeros 30 minutos, se cubra la superficie con papel aluminio si ya presenta un color dorado. Esto evita que se queme mientras el interior, humedecido por el jugo de la fruta, termina de cocinarse.
5. El secreto de la humedad y el desmolde: al retirar la torta del horno, dejar reposar solo 5 minutos.
Todavía en caliente, pinchar la superficie con un palillo y verter todo el almíbar frío de la lata. El contraste de temperaturas permite una absorción óptima y ayuda a conseguir una torta húmeda y esponjosa.
Luego de otros 5 minutos de reposo, pasar un cuchillo por los bordes y desmoldar mientras la torta permanezca tibia.
Si se deja enfriar por completo, el caramelo se endurecerá y la fruta puede quedar pegada al recipiente, dificultando que la torta conserve su forma al momento de servirla.