El desenlace fue devastador. Cafasso cayó al vacío desde una altura cercana a los cinco metros y sufrió heridas gravísimas.
La escena generó desesperación entre quienes estaban en el gimnasio. Personal médico y equipos de emergencia llegaron rápidamente al lugar e intentaron reanimarlo durante varios minutos. Sin embargo, pese a los esfuerzos, el abogado falleció allí mismo.
Además de su extensa trayectoria profesional, había integrado el directorio del Puerto de Bahía Blanca en representación de concesionarios y permisionarios. En los últimos años también mantenía vínculos laborales con la empresa Bunge.
Por estas horas, efectivos de la Policía Científica trabajan para reconstruir exactamente qué ocurrió dentro del gimnasio y determinar si existieron fallas estructurales o irregularidades que pudieron haber influido en el fatal desenlace.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 1, a cargo del fiscal Cristian Aguilar.
Mientras tanto, familiares, amigos y conocidos intentan asimilar una muerte tan repentina como inesperada. Lo que comenzó con una simple botella caída terminó convirtiéndose en una tragedia que conmueve a toda la ciudad.