“Me prometieron que iban a venir a cocinar a mis comedores. Todavía estoy esperando”, reclamó en una de sus declaraciones, al recordar las palabras que había escuchado durante su paso por el programa.
Pero el exboxeador fue más allá y dejó en claro que su malestar no tenía que ver solamente con la ayuda que no habría recibido. También apuntó a los intentos fallidos por comunicarse con la conductora.
“No estoy enojado con Wanda, pero prometieron cosas, que me iban a ayudar al aire, y nunca aparecieron”, sostuvo en una entrevista anterior a su muerte. Además, contó que había intentado contactarla mediante llamadas y mensajes, pero que no había obtenido respuesta.
El reclamo volvió a tomar fuerza tras la muerte del Roña, cuando en Sálvese Quien Pueda recuperaron sus declaraciones y la promesa que había quedado pendiente. La historia reavivó la polémica sobre el compromiso que Wanda había asumido públicamente y que, según el testimonio del exboxeador, nunca llegó a concretarse.
La noticia de su fallecimiento generó conmoción en el mundo del deporte y del espectáculo. Castro murió a los 59 años y, de acuerdo con los resultados preliminares de la autopsia, la causa fue un edema agudo de pulmón como consecuencia de una falla cardíaca. El informe indicó que no presentaba lesiones y que se trató de una muerte no traumática.
Mientras familiares, colegas y admiradores lo despiden, también resurgen episodios de su vida pública que muestran otra faceta del campeón: su compromiso con los comedores comunitarios y su insistencia en conseguir ayuda para quienes la necesitaban. En ese contexto, su reclamo a Wanda Nara volvió a quedar bajo la lupa, con una frase que resume la decepción que él mismo había expresado en vida.