El desafortunado se zambulló desde un majestuoso acantilado, pero en la caída aparentemente se dio cuenta de que su salto no iba a llegar al agua profunda sino en una zona de rocas. En el video se escucha un grito aterrador: "¡Dios mío!". Luego, el hombre desaparece debajo del agua y nunca más salió.
En principio se pensó que había muerto tras estrellarse contras las rocas que emergían a pocos centímetros de la superficie, pero la autopsia reveló este viernes que la causa de la muerte fue ahogamiento y no el impacto con las piedras.
La conclusión de la autopsia es que aún estaba vivo cuando entró al agua pero que luego perdió el conocimiento y se ahogó a unos 15 metros de profundidad.