Las vainillas son una de las opciones dulces más populares para acompañar el mate, el café o el té. Habituales en supermercados y también presentes en muchas panaderías, se destacan por su textura liviana y su suave sabor.
Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, esta receta permite hacer vainillas caseras livianas, aireadas y con un delicado sabor.

Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, esta receta permite hacer vainillas caseras livianas, aireadas y con un delicado sabor.
Las vainillas son una de las opciones dulces más populares para acompañar el mate, el café o el té. Habituales en supermercados y también presentes en muchas panaderías, se destacan por su textura liviana y su suave sabor.
Aunque suelen comprarse ya elaboradas, prepararlas en casa es más sencillo de lo que parece y permite obtener un resultado más fresco, esponjoso y sabroso. Además, pueden consumirse solas o utilizarse para elaborar postres como tiramisú y charlotas, entre otros.
La receta corresponde al cocinero Edgardo Ríos, popularmente conocido en YouTube como "Mambrunense".
Para espolvorear la cobertura
1. Preparar las yemas: batir las yemas junto con 90 gramos de azúcar y la esencia de vainilla hasta obtener una preparación espumosa y cremosa.
2. Preparar el merengue: en otro recipiente, batir las claras con los 90 gramos restantes de azúcar hasta alcanzar un merengue firme.
3. Integrar la masa: incorporar ambas preparaciones de manera envolvente y agregar la harina tamizada en dos o tres partes. Mezclar con cuidado para conservar el aire incorporado durante el batido.
4. Dar forma a las vainillas: colocar la mezcla en una manga pastelera con pico liso o con la punta cortada. Formar las vainillas sobre una placa enmantecada o cubierta con papel manteca, dejando espacio entre cada una.
5. Espolvorear el azúcar: antes de llevarlas al horno, espolvorear una o dos veces con azúcar impalpable. Luego agregar una fina capa de azúcar común sobre la superficie.
6. Hornear: cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 10 a 12 minutos, o hasta que las vainillas estén apenas doradas.
7. Conservar: una vez frías, guardarlas en un recipiente hermético o en frascos bien cerrados para mantener su textura y sabor durante varios días.