“La gente puede incluso encontrarla extraña”, admitió la chica en la entrevista. “Pero si amas a dos personas y no puedes optar por uno ¿cuál sería la solución?”, se preguntó. Para Andreza, sólo había dos opciones: “Vivir engañando al otro o saber vivir con los dos al mismo tiempo”, explicó. Y logró que la segunda opción les funcionara a todos.
Aunque tenía miedo de la reacción de su marido, la joven tomó coraje y se lo propuso. La mujer, por su parte, admitió que al comienzo la situación les resultó un poco incómoda, pero con el correr del tiempo, se fueron conociendo mejor y llegaron a tener una buena convivencia.
Su esposo y su amante son los encargados de realizar las tareas domésticas en el hogar, y las hacen juntos. Los tres negaron rotundamente sentir celos y se mostraron muy cariñosos y respetuosos entre sí y hasta aseguraron que les gustaría vivir así, en un poliamor, para toda la vida.