A algunos investigadores les preocupa que, al recibir una vacuna de adenovirus, nuestro sistema inmunitario quizá produzca anticuerpos para combatirla, por lo que una segunda dosis no tendría efecto. Para evitar esto, los investigadores rusos usaron un tipo de adenovirus, Ad26, para la primera dosis, y otro, Ad5, para la segunda.
El esquema de Sputnik V contempla dos dosis, cada una con un adenovirus diferente, que se deben administrar con 21 días de diferencia. A diferencia de la de Pfizer, este tipo de vacunas COVID-19 tiene una ventaja para su traslado, ya que no requiere de una red de ultracongelación y se le puede mantener a temperatura de refrigeración estándar, que es de 2 a 8 grados.
La Sputnik V es una de las vacunas COVID-19 con las que se está inmunizando a los argentinos y se encuentra entre los viales de mayor eficacia. Sin embargo, las autoridades sanitarias recomiendan a los ciudadanos vacunarse con los viales que estén disponibles en sus respectivas localidades para reducir los contagios.