Según la Sociedad Neurológica Argentina, mucho más que un dolor de cabeza. Existen de tipo episódica o crónica, dependiendo de la cantidad de ataques que se haya tenido en los últimos tres meses; ya que la crónica se diferencia por ser la que presentan más de 15 días de cefalea al mes, donde al menos ocho episodios tienen características de migraña. Otras categorías son la asociada al ciclo menstrual y la menstrual pura, donde los factores hormonales forman parte del riesgo de desencadenar un ataque. Además, los ataques de migraña pueden presentar cuatro etapas claras: el pródromo, donde registran cambios de humor, en el apetito, fatiga, y/o dolor muscular; el aura, con síntomas como la visión de luces intermitentes o la presencia de líneas en zigzag en el campo visual y hasta dificultad para hablar; el dolor en sí, que se caracteriza por ser pulsátil unilateral, puede afectar la región del rostro o cuello, aumenta su intensidad con los movimientos, no suele mejorar con analgésicos comunes y puede asociarse a náuseas, vómitos, sensibilidad exagerada a la luz, olores y al sonido; y el posdromo, que puede durar unas horas o días y se caracteriza por falta de apetito, dolor muscular, confusión y/o fatiga.
Desde la agrupación de médicos especialistas recomiendan consultar a un profesional para saber si se necesita realizar un tratamiento preventivo con medicamentos o no. Además, señalan la importancia de hacer actividad física, practicar técnicas relajación para manejar el estrés, llegar un registro de las cefaleas sufridas, regularizar el sueño, controlar enfermedades asociadas -como la depresión, la ansiedad y la obesidad- y tener una buena alimentación.
La Sociedad Neurológica Argentina dice que se estima que la migraña afecta aproximadamente al 10% de la población mundial, aunque para el FLENI la cifra es de 1 de cada 7 personas. Sin embargo, el 44% de quienes la padecen desconocen su diagnóstico. Esta patología caracterizada por ataques recurrentes de dolor de cabeza de gran intensidad es tres veces más común en mujeres que en hombres y afecta con una mayor frecuencia a personas de entre 15 y 50 años. Los síntomas varían entre los pacientes y en ocasiones entre las distintas crisis de un mismo paciente. Los ataques de migraña pueden durar desde horas hasta dos o tres días, y quienes los padecen se ven limitados para realizar actividades laborales, familiares, académicas y/o sociales. Por esto la OMS ubica en el 6° lugar del ranking de discapacidad a los ataques de migraña severa y determina que es una enfermedad comparable a la demencia, la cuadriplejia y psicosis.
Al respecto, la doctora María Teresa Goicochea -jefa de la Clínica de Cefaleas que forma parte de la Clínica del Dolor de FLENI- dijo: "Esta enfermedad neurológica es considerada una de las diez enfermedades más discapacitantes por la Organización Mundial de la Salud, ya que, durante un episodio, puede generar en la persona que la sufre la necesidad de suspender sus actividades, requiere medicación para aliviar el cuadro de síntomas".