El presidente del STJ, João Otávio de Noronha, dejó sin efecto un fallo judicial, confirmado en segunda instancia, que determinaba la divulgación pública de los resultados de los test de Bolsonaro, después de que el periódico O Estado de Sao Paulo solicitara los exámenes del jefe de Estado por tratarse de un asunto de "interés público".
Noronha acató, sin embargo, un recurso de la Abogacía General del Estado que pedía que se respetara la privacidad e intimidad de Bolsonaro, alegando que los datos e informaciones solicitadas no dicen respecto al ejercicio de la función como presidente.
El caso llegó a la tercera instancia jurídica después de que un tribunal de segunda instancia ratificara una decisión anterior, que había dictaminado que Bolsonaro debería entregar los resultados de sus test para detectar el coronavirus en un plazo de 48 horas.
De todas maneras, el mandatario le entregó a la Justicia un informe de la Presidencia asegurando que fue sometido a exámenes los pasados 12 y 17 de marzo y que los resultados fueron negativos.
En ese sentido, el presidente del STJ consideró que el informe médico remitido es suficiente para atender a la "supuesta necesidad de tranquilizar la población" sobre el estado de salud del mandatario, informó la agencia de noticias EFE.
Bolsonaro quedó bajo la lupa tras regresar de una visita oficial a Miami, donde se reunió con el presidente estadounidense, Donald Trump, y en la que la mitad de su comitiva, formada por unas 40 personas, contrajo la enfermedad.
El mandatario, quien suele menospreciar la gravedad del coronavirus, se ha negado a entregar sus estudios médicos porque considera que se trata de un asunto "privado", aunque llegó a insinuar que podría haber contraído el virus y no haberse dado cuenta.
Mientras tanto, Bolsonaro continúa desobedeciendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias de evitar aglomeraciones luego de participar en diversos actos callejeros. Incluso llegó a sugerir que hará un asado este fin de semana para "unos 30 invitados".
La preocupante situación de Brasil
Río de Janeiro, el segundo estado brasileño más azotado por la pandemia, que contabiliza hasta el momento 1.503 muertos y 15.741 infectados, inauguró hoy un hospital de campaña construido en el mítico estadio del Maracaná, que será destinado a la atención de pacientes con COVID-19 en estado de gravedad.
El estado de San Pablo, el más poblado y el corazón industrial y financiero de Brasil, es el foco nacional de la pandemia, con 39.928 infectados y 3.206 fallecidos, y ayer extendió su cuarentena hasta el 31 de mayo, al igual que Río de Janeiro.