"En dos pacientes con la misma patología, cada cerebro responde de distinta manera”. "En dos pacientes con la misma patología, cada cerebro responde de distinta manera”.
Roberto Zaninovich, neurocirujano
Zaninovich también explicó que se comienza con un estudio de resonancia magnética funcional para ver la cercanía del tumor con lo que se denominan áreas elocuentes, que son las de la movilidad, el lenguaje, la comprensión, la numeración, etc.
Para graficarlo, relató: “Tuvimos el caso de un contador público al que intervenimos en el Hospital de Clínicas y durante la cirugía le pedimos que cuente hasta diez. Y de repente, diciendo el número cuatro, el paciente comenzó a trabarse. Eso nos dio el aviso de que no podíamos tocar esa zona si queríamos preservar esas funciones de numeración”.
- Este tipo de operaciones se realiza sólo cuando hay alto riesgo de que el paciente quede con secuelas que le impidan en el futuro continuar desplegando sus habilidades.
Consultado sobre cuánto se sabe del cerebro en términos médicos, Zaninovich respondió: "Es un órgano inteligente, es muy complicado y es el más difícil del cuerpo humano. Pero a su vez, es un órgano muy noble que muchas veces nos da gratas sorpresas porque pensamos que pueden quedar secuelas y, en cambio, responde favorablemente”.
El caso de la mujer que tocó el violín:
Dagmar Turner fue dormida para realizar la apertura del cráneo, luego se la despertó para que tocara el violín mientras se extirpaba el tumor y, una vez que los médicos se aseguraron de preservar la motricidad fina de su mano izquierda, volvieron a dormirla para concluir con la cirugía.
Más tarde se conoció el parte médico: “Logramos eliminar más del 90 por ciento del tumor, incluidas todas las áreas sospechosas de actividad agresiva, al tiempo que conservamos la función completa en su mano izquierda”.
Si bien no es la primera vez que realizan pruebas de lenguaje durante la extracción del tumor, sí fue la primera vez que se le pidió a alguien que tocara un instrumento musical.