¿Cómo dormir mejor en el embarazo?
Muchos médicos y especialistas en el tema, sugieren que lo mejor es dormir siempre sobre el lado izquierdo por razones médicas. Es que la explicación se basa en que sobre el lado derecho se encuentra la vena cava, que es la mayor vena del cuerpo por la que circula un importante caudal de sangre. Al acostarse del lado izquierdo, se evita la presión del peso de todo el cuerpo sobre esa vena, y termina favoreciendo a la irrigación de la sangre hacia la placenta, aportando mayor cantidad de oxígeno y nutrientes para el bebé.
Por eso, lo más aconsejable es acostarse en la cama sobre el lado izquierdo, manteniéndose en la misma dirección y ángulo los hombros y la cadera, así se pueden mantener relajados los músculos de toda la columna vertebral.
Si bien no se puede decir, ni se puede demostrar que dormir sobre el lado derecho pueda ser perjudicial para el bebé, no hay aún estudios concluyentes que lo avalen. Y dormir sobre el lado izquierdo una vez que se encuentra avanzado el embarazo, pareciera ser la mejor opción, siempre y cuando la embarazada lo tolere.
Otra de las opciones es acostarse boca arriba. A muchas mujeres les resulta cómodo tener todo el peso del útero recayendo sobre la espalda. Esto hace que los intestinos y la vena cava inferior, como se mencionó anteriormente, sea la responsable de devolverle al corazón toda la sangre que procede de la parte inferior del cuerpo.
Lo que se debe saber es que dormir de esa manera durante un tiempo prolongado cuando se está embarazada, podría llegar a intensificar los dolores de espalda. Pero, así también puede favorecer a algunas dificultades digestivas, especialmente cuando se tiene estreñimiento, hemorroides o algunas dificultades del movimiento intestinal, como la inflamación.
Las almohadas, hace ya unos años, que resultaron ser las más mejores aliadas de las embarazadas. Sin duda pueden ser de mucha ayuda, así que de manera casera, se pueden juntar un par de almohadas extra, además de la que ya se utiliza para apoyar la cabeza. Recostada sobre el lado izquierdo, se coloca una almohada de suficiente espesor entre las rodillas, flexionando la pierna que está encima de la misma.
Existen ya almohadas diseñadas específicamente para las embarazadas, con forma de U y relleno suave, pensado en que se puedan acomodar a la forma donde se la coloque. En algunas clínicas privadas, hace años que las ofrecen para permitirles mayor comodidad a las parturientas cuando se inician en dar el pecho a su bebé.
Hoy en día, muchos comercios de venta de ropa de bebés, embarazadas y niños, venden estas almohadas en diferentes formas, texturas, colores, diseños y fabricantes. En su mayoría, son grandes y sirven para rodear casi la totalidad del cuerpo. Las que son de tamaño más pequeño, hay que guardarlas porque son muy prácticas una vez que nace el bebé para que sirva de chichonera. .Aún así, siempre se sugiere que ante la situación de incomodidad, se busque y coloque cualquier otra que se tenga a mano.
Otra manera de usarla, es colocar una pequeña almohada por debajo del vientre para que se evite que quede espacio y se produzca la distensión de los ligamentos del útero que muchas veces suelen generar molestias.
Hay embarazadas, que duermen colocándose una tercera almohada sobre el pecho, consiguiendo que lo hombros queden relajados. De espaldas, también es una de las posiciones que algunas embarazadas eligen, pero es de las menos recomendable, como la de boca abajo.
La posición semisentada, es solo digna para los casos en que se tenga alguna molestia estomacal, como reflujos o no se haya sentado muy bien la comida. Una de las posturas que se sugieren es colocarse semisentada con el refuerzo de algunos almohadones o como apoyo. La finalidad siempre es que se sientan cómodas.