Respetando esas simples normas ya se está listo para poner a funcionar el equipo y despreocuparse por el lavado.
Además, algunos modelos incorporan tecnologías de secado o lustrado, que le dan a la vajilla un acabado especial súper luminoso y reluciente. Esta alternativa es ideal cuando se está planificando una cena especial o un evento importante, o bien para el armado de la mesa navideña.
En la actualidad, la variedad y el stock disponible escasean un poco. Y es que con la inestabilidad de la economía las importaciones se ven un tanto impactadas, los precios en las cadenas de electrodomésticos varían permanentemente y las unidades que están en venta, se venden rápidamente para evitar recaer en el déficit inflacionario.
Si bien no es uno de los productos más caros que existen en el mercado del segmento, tiene un valor elevado. De todas formas, aún existe la posibilidad de pagarlo en cuotas amortiguando el valor total del producto y reduciendo el impacto.
Las ventajas de tener un lavavajillas en casa
Antiguamente, y como parte de un sistema patriarcal que se está intentando derribar, el rol de la mujer era el de poner la mesa, cocinar y lavar los platos. Durante todas las instancias previas a la cena o el almuerzo ella contaba con al menos compañía (porque decir colaboración, tal vez sería demasiado).
Pero al finalizar la comida, todos los comensales se retiran de la mesa dejando que la mujer se ocupe exclusivamente de la limpieza final de la cocina, incluyendo lavado del mantel, recoger y guardar los alimentos, barrer y, por supuesto, lavar los platos.
Esta tarea podría tomar horas dependiendo de la cantidad de gente, además de que trae severas consecuencias físicas si se lo hace con una frecuencia sostenida en el tiempo: problemas de postura, dolor cervical, daño en la piel de las manos por el agua caliente y el uso de detergentes especiales, etc.
Es por eso que tener un lavavajillas en casa, para quienes tienen la oportunidad de poder comprarlo, es una alternativa que trae muchas ventajas. Aporta comodidad al hogar, elimina una tarea doméstica molesta que siempre termina llevando a cabo la mujer de la casa, protege y hace durar mejor la vajilla, disminuye el riesgo de roturas de platos y vasos y, además, tiene un aspecto agradable que puede embellecer la cocina o combinar a la perfección con el resto de los electrodomésticos que están en ella.
¿Qué se debería tener en cuenta al momento de elegir un lavavajillas para comprar?
Más allá de los gustos personales y todas las elecciones vinculadas a los párrafos anteriores, al momento de elegir un lavavajillas para comprar se pueden tener en cuenta algunos aspectos para evitar incompatibilidades.
Un factor para tener en cuenta para elegir un lavavajillas es su capacidad. Al contrario que en los frigoríficos o las lavadoras, su capacidad no se mide por litros. En un lavavajillas se mide por servicios, variando de 6 a 15. Básicamente un cubierto equivale a los utensilios que usaría una persona para una comida completa de dos platos, postre y café.
También hay que examinar la eficiencia energética del lavavajillas que vayamos a comprar. Hay siete etiquetas globales (A,B,C,D,E,F,G) que sirven para identificar el consumo del electrodoméstico: los más eficientes son los de la categoría A, y los de menor eficiencia energética los de la G.
Lo ideal es elegir un lavavajillas de la clase A o superior, siendo la más eficiente la A+++. En esta categoría se encuentran, por ejemplo, lavavajillas que utilizan la tecnología de “secado con Zeolitas”, que es una tecnología de secado muy eficiente gracias a la cual toda la vajilla sale perfectamente seca. Explorar las posibilidades disponibles antes de comprar es un consejo que nunca está de más.