En una conferencia de prensa el ministro de Salud chino, Ma Xiaowei reconoció que el virus parece fortalecerse con el paso del tiempo y que, por el momento, aún no han terminado de controlar la cantidad de afectados. Sin embargo, el funcionario afirmó que no hay indicios de una mutación y que una vacuna contra el virus ya está en marcha.
El gran problema es que, a diferencia del virus del SARS, con el que está emparentado, el coronavirus puede contagiarse durante el período de incubación (14 días). Es decir, que personas que hayan viajado en las últimas semanas a China pueden ser portadoras de la enfermedad sin saberlo.
¿Qué es?
Los coronavirus son una familia de virus que pueden generar desde un resfriado común hasta insuficiencias respiratorias. El último, detectado a fines del 2019 se denomina NCoV.
Sin embargo, no es la primera vez que el coronavirus se vuelve una epidemia: ya estuvo en 2003 con el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) y en 2013 con el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio). La particularidad que diferencia este virus de los anteriores es que antes sólo se había detectado en animales, no en humanos.
Se trata de una enfermedad febril que presenta síntomas respiratorios altos (nariz, faringe, laringe) y bajos (tos, secreciones bronquiales, ruidos respiratorios, falta de aire) junto con manifestaciones clínicas generales como fiebre y decaimiento, todas estas manifestaciones son inespecíficas, similares a otras enfermedades respiratorias producidas por otros virus conocidos.