“Es interesante que el RBD viral solo realmente prefiera el tipo de antígenos del grupo sanguíneo A que se encuentran en las células respiratorias, que presumiblemente es la forma en que el virus ingresa a la mayoría de los pacientes y los infecta”, resalta el autor del estudio Sean R. Stowell, del Hospital Brigham and Women’s, en Estados Unidos.
“Nuestra observación no es el único mecanismo responsable de lo que estamos viendo clínicamente, pero podría explicar parte de la influencia del tipo de sangre en la infección por COVID-19”, agregó Stowell.
Por otra parte, Stowell afirmó que comprender mejor cómo los antígenos AB0 atraen al virus podría permitir diseñar sustancias que imitaran los grupos sanguíneos para inhibir o prevenir la infección. “Aún queda mucho por hacer, pero estas son algunas de las posibles direcciones que podría tomar esta investigación”, concluyó el investigador.