El mandatario de Estados Unidos está convencido de que existe un medicamento que cambiará las reglas del juego en la lucha contra el coronavirus: “La cloroquina”.

El mandatario de Estados Unidos está convencido de que existe un medicamento que cambiará las reglas del juego en la lucha contra el coronavirus: “La cloroquina”.
Donald Trump, el presidente de la nación con más contagios del mundo, insistió en que es un fármaco conocido y aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que se ha utilizado durante años para combatir la malaria y que es de fácil producción, por lo que podría estar disponible rápidamente.
Pero aunque Trump lo promocionó con "bombos y platillos", aún no hay pruebas reales de que el tratamiento funcione en personas con Covid-19.
El tema es que en pocas horas se desató una paranoia generalizada en pos de encontrar la cura al mal de la época y ahora los Estados Unidos sufre un desabastecimiento de cloroquina. Incluso hubo un matrimonio en Arizona que se intoxicó al consumir un producto para limpiar peceras que contenía la droga.
Lo que se sabe es que hay dos estudios que indican que el medicamento asociado a la cloroquina, puede funcionar en enfermos de coronavirus: Uno se probó en China y otro en Francia.
Didier Raoult, director del Instituto hospital-universitario Mediterráneo de Infección de Marsella, ensayó con personas diagnosticadas con coronavirus y después de 6 días de tratamiento con cloroquina, solo un 25 % de los pacientes mantenían los síntomas del virus.
El tema es que tal desabastecimiento amenaza con dejar sin tratamiento a los pacientes crónicos que hace años toman el medicamento en forma continua.
En España también arrasaron con la cloroquina de las farmacias y la presidenta de la Sociedad de Farmacología Clínica, Cristina Avendaño, acusó del desabastecimiento a la gente mal informada, igual que sucedió con el papel higiénico”.
El gobierno de Pedro Sánchez canceló la venta de cloroquina y sus derivados en todas las farmacias y decretó intervenir todas las reservas existentes para garantizar que lleguen a los enfermos crónicos y a los hospitales con internados de Covid-19.