Historia de un edificio incompleto
El edificio comenzó a construirse en 1962, pero quedó inconcluso. En 1972, el Estado lo adquirió con la intención de destinarlo a viviendas sociales, aunque la iniciativa nunca se concretó. Desde entonces, varias familias comenzaron a habitarlo, algunas de ellas hace más de cinco décadas.
En 2022, una empresa constructora compró la propiedad e inició acciones legales por el delito de usurpación. La causa está a cargo del fiscal Maximiliano Vence, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas número ocho quien finalmente logró el desalojo.
Opciones para las familias desalojadas
El operativo concluyó de manera pacífica, y el edificio permanecerá bajo custodia de la Policía de la Ciudad.
A los desalojados se les ofreció la posibilidad de acudir a un Centro de Inclusión y acceder a un crédito de vivienda otorgado por el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño.
A pesar de las opciones ofrecidas, hubo episodios de desesperación por parte de algunas de las familias involucradas.