Una mujer policía fue la octava agente de la fuerza detenida por el caso de la muerte de los cuatro jóvenes en San Miguel del Monte. El caso causó conmoción cuando los peritajes balísticos determinaron que el proyectil que impactó a una de las víctimas fatales, así como otros cuatro casquillos hallados en el lugar, se corresponden con las armas de dos de los detenidos.
