En las violentas escenas se llega a advertir como agreden a un encargado que sale a recibirlos pacíficamente, para finalmente copar el lugar entre corridas y empujones. El propio Borda, hombre de confianza de Pablo Moyano, fue quien quedó cara a cara con el primer encargado que salió al cruce. Al grito de “no hay olvido, ni perdón, al que traiciona al trabajador” los afiliados de la rama logística violentaron el ingreso y ganaron terreno tomando la empresa.
Cuando ya la situación estaba desmadrada fue el propio Borda quien logró retomar el control. En una asamblea improvisada el secretario sindical le pidió a los gritos a todos los afiliados que salieran a la vereda. “Salgan un cachito afuera (sic), estamos en una propiedad privada, quiero que la empresa entienda la situación que está pasando”, explicó mostrando -ahora- su costado más conciliador.
Sólo así los trabajadores que habían llegado impulsados por el propio Borda salieron del lugar junto a los trabajadores de la empresa privada para comenzar una asamblea en la puerta. La noche terminó con más arengas y cantos en favor Pablo y Hugo Moyano.
Lo extraño de la violenta acción sindical es que todos los empleados de Fast Track están enlorados en el convenio 40/89, el mismo que utiliza Camioneros para avanzar en distintas empresas con algún tipo de desarrollo de loguística.
El antecedente del conflicto se remonta a principios de 2019, cuando Mercado Libre abrió un predio de almacenamiento y distribución en el Mercado Central y suscribió a sus empleados en el convenio colectivo del gremio de Carga y Descarga que dirige Daniel Vila. Fue cuando Camioneros impulsó un reclamo que exigía el encuadre de los trabajadores dentro de su propio convenio.
Borda no perdió ninguna de las batallas que le encomendaron sus jefes Pablo y Hugo Moyano. Algunas vez fue, por el mismo propósito, a paralizar el centro de distribución del supermercado Coto de Monte Grande reclamando encuadrar a cientos de trabajadores en el convenio de Camioneros.
En el año 2013, fue uno de los imputados por el fiscal Martín Mainardi por el delito de coacción por bloquear los locales del mayorista Maxiconsumo en reclamo por el traspaso de los empleados de logística a su gremio. También logró en diciembre de 2019 la reincorporación de 40 trabajadores despedidos en el centro de distribución de Musimundo en Esteban Echeverría.
Borda es un soldado fiel que pone el cuerpo cuando más lo necesita su sindicato. En privado, le confesó a cientos de trabajadores que lo de Mercado Libre es la primera batalla de una guerra mucho más larga.