Aprovechaba los horarios nocturnos para filmar las películas y luego subía dichos videos a Internet. Incluso, en una oportunidad, se la ve con estas personas en la cabina del conductor en momentos en que el tren se encuentra detenido. Tras enterarse del comportamiento de la mujer la empresa la despidió.
“No toleramos su presunto comportamiento de ninguna manera y lo condenamos en los términos más enérgicos”, expresaron desde la empresa DB al tomar conocimiento sobre el tema. Uno de los problemas principales es que, de acuerdo a la prensa, a los empleados de esta compañía de trenes no se les permite usar el uniforme “para fines privados o comerciales”, algo que la mujer hizo en este caso.
Sin embargo, la empleada sostuvo que esos videos corresponden al ámbito de su vida privada, y que de ninguna manera infringió el código de conducta impuesto por su trabajo.