Incendios forestales

El Bolsón: "Cincuenta años de trabajo se perdieron en 15 minutos"

Paz Álvarez se crió en la chacra que fundaron sus padres. Cuenta cómo escaparon del fuego y pide ayuda para reconstruir sus casas.
por Luciana Arias | 16 de marzo de 2021 - 08:23
Las 8 casas de La Chacra de Tato estaban en medio de bosque nativo y árboles de frutales. Así quedó el terreno. (Gentileza Flia. Álvarez)

Las 8 casas de "La Chacra de Tato" estaban en medio de bosque nativo y árboles de frutales. Así quedó el terreno. (Gentileza Flia. Álvarez)

El pionero de la Chacra

El pionero de la Chacra, Tato Álvarez, frente a lo que quedó en el lugar donde trabajó 47 años de su vida.

El Bolsón: Cincuenta años de trabajo se perdieron en 15 minutos
Una de las viviendas de los Álvarez

Una de las viviendas de los Álvarez, antes y después del fuego.

Tato y  en su chacra de Las Golondrinas

Tato y  en su chacra de Las Golondrinas, donde criaron juntos a sus hijos y plantaron sus frutales. Foto (Gentileza flia Álvarez)  

El Bolsón: Cincuenta años de trabajo se perdieron en 15 minutos
El Bolsón: Cincuenta años de trabajo se perdieron en 15 minutos
Los Álvarez ya trabajan para recuperar sus casas. Necesitan herramientas y materiales para construcción. Para ayudarlos: paz.bioconstruyendo@gmail.com

Los Álvarez ya trabajan para recuperar sus casas. Necesitan herramientas y materiales para construcción. Para ayudarlos: paz.bioconstruyendo@gmail.com

Las 8 casas de La Chacra de Tato estaban en medio de bosque nativo y árboles de frutales. Así quedó el terreno. (Gentileza Flia. Álvarez)

Las 8 casas de "La Chacra de Tato" estaban en medio de bosque nativo y árboles de frutales. Así quedó el terreno. (Gentileza Flia. Álvarez)

Una de las casas de La chacra de Tato. Necesitan donaciones de herramientas y materiales de construcción para empezar de nuevo.

Una de las casas de La chacra de Tato. Necesitan donaciones de herramientas y materiales de construcción para empezar de nuevo.

Paz Álvarez de chica con sus hermanos y otros niños jugando en los frutales. Ahora necesitan donaciones de árboles para r recuperar la chacra. Contacto: paz.bioconstruyendo@gmail.com

Paz Álvarez de chica con sus hermanos y otros niños jugando en los frutales. Ahora necesitan donaciones de árboles para r recuperar la chacra. Contacto: paz.bioconstruyendo@gmail.com

La familia Álvarez y amigos

La familia Álvarez y amigos, cuando llegaron a Las Golondrinas para vivir en medio la naturaleza. 

La chacra familiar de los Álvarez es famosa en toda la Comarca Andina. Pioneros en la zona, Tato Álvarez y Gloria se asentaron en el paraje Las Golondrinas en 1973 y se dedicaron a la producción de frutales. Hasta hace una semana en ese mismo lugar vivían cuatro generaciones de la familia. Los incendios forestales en esa localidad cercana al El Bolsón se tragaron 47 años de historia.

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Tato y  en su chacra de Las Golondrinas, donde criaron juntos a sus hijos y plantaron sus frutales. Foto (Gentileza flia Álvarez)

Tato y en su chacra de Las Golondrinas, donde criaron juntos a sus hijos y plantaron sus frutales. Foto (Gentileza flia Álvarez)

"Se nos quemó todo: el bosque nativo, los campos de frutales, nuestras casas", dice Paz Álvarez a A24.com. "Parece un campo de batalla. Fueron minutos, alcanzamos a salir con lo puesto".

El martes 9, cuando empezaron los dos focos de incendio, era un día muy ventoso. A eso se sumó la sequía de esta temporada: el fuego avanzó con gran velocidad por el cerro Piltriquitrón. "Lo veía por toda la ladera norte de Golondrinas", dice Paz con la voz entrecortada. "Yo estaba en Bolsón, a 15 km. La columna de humo parecía una bomba atómica", recuerda. De inmediato notó que la veía desde la zona donde está su casa. Su brújula no falla: Paz nació y se crió en Las Golondrinas.

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Paz Álvarez de chica con sus hermanos y otros niños jugando en los frutales. Ahora necesitan donaciones de árboles para r recuperar la chacra. Contacto: paz.bioconstruyendo@gmail.com

Paz Álvarez de chica con sus hermanos y otros niños jugando en los frutales. Ahora necesitan donaciones de árboles para r recuperar la chacra. Contacto: paz.bioconstruyendo@gmail.com

Las llamas avanzaban hacia el pueblo de El Hoyo. Paz llegó hasta la casa de su mamá, una de los ocho viviendas que forma parte de la "Chacra de Tato", la finca de los Álvarez. Vio cómo la mujer iba hasta la chacra de Tato, de 81 años. "Esa es la chacra de todos. Le decimos que es de papá porque fue la fundacional", dice.

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Las 8 casas de

Las 8 casas de "La Chacra de Tato" estaban en medio de bosque nativo y árboles de frutales. Así quedó el terreno. (Gentileza Flia. Álvarez)

En los setenta, muchos jóvenes se mudaron la zona para vivir en en las comunidades hippies de Río Azul y El Arca. Apenas se asentaron Tato y Gloria tuvieron mellizas. Tres años después nació Paz. Crecieron en medio de los castaños, los cerezos, los membrillos, los almendros, los nogales. Los plantaron sus padres . "A papá le decíamos que era un recolector, todo el tiempo con un tarrito cosechando y haciendo dulces", dice.

Tato fue fotógrafo y trabajó para medios internacionales. Los Álvarez también criaban cabras lecheras. "Hacíamos una vida de granja. Después papá nos designó una parte de del terreno cada uno de sus hijos. Y ahí yo crié a mis dos hijos, Elendil, de 26, y Silvestre, de 18 ".

Sus hermanas hicieron lo mismo. Pepe, uno de sus sobrinos, estaba construyendo su casa hace 5 años. "Se iban a mudar en breve con su compañera Sofía y su hija Melody y le llegó el fuego. No quedó nada".

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La familia Álvarez y amigos, cuando llegaron a Las Golondrinas para vivir en medio la naturaleza.

La familia Álvarez y amigos, cuando llegaron a Las Golondrinas para vivir en medio la naturaleza.

Primero buscaron defender sus casas con una manguera de jardín. Estaban desarmados: la sequía también trajo problemas para conseguir agua. "Estábamos todos frente a la chacra, como en pie de guerra", dice. Vieron que el fuego iba hacia el pueblo de El Hoyo por la acción del viento que lo encausaba hacia una quebrada. "Parece que de esta zafamos", pensaron. "Nos damos vuelta y viene otro incendio". Las lenguas estaban a unos 50 metros. Ese segundo foco había empezado una hora atrás del otro lado de la ruta 40, en Radal. El viento provocó que cruzara la ruta. Tomó un pinar y entró en la chacra, ubicada sobre una pendiente. Eso multiplicó la fuerza con que avanzaron las llamas.

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Los Álvarez ya trabajan para recuperar sus casas. Necesitan herramientas y materiales para construcción. Para ayudarlos: paz.bioconstruyendo@gmail.com

Los Álvarez ya trabajan para recuperar sus casas. Necesitan herramientas y materiales para construcción. Para ayudarlos: paz.bioconstruyendo@gmail.com

Lograron salir. Paz no pensó siquiera en salvar algunas pocas pertenencias. Tato no quería dejar la chacra. Ella lo subió a la fuerza al auto y escaparon.. "Salimos con el tiempo contado", dice Paz. Surcaron el bosque, con los árboles pegados a las construcciones. "Cincuenta años de trabajo se los llevó en quince minutos".

Quisieron evacuar hacia El Bolsón, donde tienen más familia. Pero las rutas estaban cortadas. Tomaron hacia El Hoyo, que estaba rodeado por el fuego. "Se veía como una gran luz roja, todo prendido". Por eso continuaron hasta Epuyén, el pueblo siguiente. "Todo el costado de la ruta era fuego".

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Una de las casas de La chacra de Tato. Necesitan donaciones de herramientas y materiales de construcción para empezar de nuevo.

Una de las casas de La chacra de Tato. Necesitan donaciones de herramientas y materiales de construcción para empezar de nuevo.

Como en la ruta no lograba comunicarse con sus hijos por la falta de señal, volvió al lugar. "Yo le avisé por teléfono a mi hija, que vive en Radal." Horas después, mientras iban a pasar la noche a una escuela de El Hoyo, recibió la llamada de su hija. Minutos más tarde se encontraron. la joven estaba con Amaia, la nieta de Paz, que le pidió irse con ella.

"Cuando estábamos juntas se largó una lluvia súper intensa. Eso fue la salvación", dice Paz. Aunque el agua frenó parte del incendio ella notó que la chacra, que queda sobre una loma, se había perdido. A la mañana siguiente volvimos y no había nada. Lo que más me duele son los árboles. Había un ciprés de 150 años. También el archivo de fotos de mi papá. Ojalá puedan colaborar porque necesitamos mucha ayuda"

Para colaborar: Cuenta del Banco Francés a nombre de Elendil Muñoz. Alias: PASO.ROjO.FOTO Contacto: elen.amancay@gmail.com