"Los chicos salen de la sala de internación en el autito, pasan el pasillo y llegan a la pre-anestesia donde esperan en una camilla hasta que les toque el turno para ingresar a quirófano. Desde ahí manejan el otro autito, mientras se distraen para que no ingrese con ese miedo y estrés a un lugar que no conocen", detalló a Elonce TV la secretaria de la cooperadora del San Roque, Griselda Figueroa.
"El área quirúrgica tiene un trabajo específico, con muchas especialidades, y los niños, en sus diferentes etapas del desarrollo vienen con desconocimiento al momento de la cirugía y esto tiende a minimizar los miedos, a que el niño no sienta el desarraigo de forma tan brusca al momento de ser traslado desde la sala al ingreso al ingreso a quirófano", explicó la directora del San Roque, Carina Reh.
Por su parte, la presidenta de la cooperadora del hospital, Raquel Marcoantonio, valoró: "Como cooperadora, siempre tratamos de ayudar a lo que más podamos y de estar presentes en todos los servicios del hospital y las necesidades de los pacientes".
En tanto, la secretaria de la cooperadora del San Roque, detalló: "La idea surgió hace unos dos años atrás, cuando vimos que lo habían implementado en un hospital de Israel donde comprobaron que bajó el nivel de estrés de los niños al ir a operarse".