Eduardo Espinoza tiene 27 años y vive en Guaymallén, Mendoza. Su historia de vida emociona y motiva. Nació ciego y siempre creó un mundo de oportunidades con la música como su vinculo más fuerte. Esa fue la idea que creció junto con él.

Eduardo y la guitarra, su fiel compañera.
Eduardo Espinoza tiene 27 años y vive en Guaymallén, Mendoza. Su historia de vida emociona y motiva. Nació ciego y siempre creó un mundo de oportunidades con la música como su vinculo más fuerte. Esa fue la idea que creció junto con él.
Entre tantos recuerdos que tiene en su mente, Eduardo dice: “Desde chico que me gusta mucho la música y empecé a escucharla. A los 8 años empecé a cantar y aprendí a tocar la guitarra”.
En dos oportunidades, Eduardo se quedó muy cerca de ser parte del exitoso programa “La Voz Argentina”. Aunque fue a la audición en dos oportunidades, no llegó a quedar seleccionado.
Lejos de ponerse triste, Eduardo siempre encuentra un momento para disfrutar de la vida en compañía de su guitarra. “El sábado me invitaron a cantar a un comedor y fui con mucha alegría. Era 9 de Julio y canté el Himno Nacional y lo toqué en la guitarra, es algo que realmente me encanta”, comentó al diario Los Andes de Mendoza.
Eduardo comenzó a tocar la guitarra en una escuela artística. Sin pensarlo, en un momento se dio cuenta que formaría parte de su día a día. Él no imagina otro estilo de vida. "Actualmente no estoy estudiando, pero estoy averiguando todo para anotarme y seguir estudiando música”, agrega.
Cuando se le consulta por cual es el género que más le gusta, él no duda en reconocer: "Un poco de todo".
“Para el día a día y todo lo que hago tengo una computadora con un programa especial para no videntes que me permite manejarme con Google y YouTube. Estoy muy acostumbrado a eso”.
Eduardo es una persona que siempre se pone metas. “Aprender a tocar la guitarra para alguien que no ve es todo un tema, pero lo fundamental es conocerla bien primero. Aprender cuáles son las cuerdas, explorar bien cómo es la guitarra”, cuenta con orgullo. Y larga una frase optimista: “No voy a aflojar con la música. Es mi futuro”.
Cuando le preguntan qué mensaje puede transmitirle a la gente, Eduardo no duda en transmitir valores: "Le diría que no se dé por vencida. Que piense que la vida sigue y que no todo está perdido, que de todo se aprende y que en el fondo todos somos iguales”.
Nahuel Pennisi, el popular y querido cantante de música folclórica, que supo consagrarse en los festivales de Jesús María y Cosquín, también nació sin visión. Desde chico que estuvo rodeado de instrumentos musicales y aprendió a tocarlos con gran maestría.
Eduardo Espinoza dice que no entiende cuando le preguntan si puede llegar a considerárselo "el Nahuel Pennisi mendocino”.
"Él es muy bueno. Pone la guitarra boca arriba para tocarla y todo. Yo toco la guitarra parada, como hacen todos los que tocan”, reconoce.