Un estudio del Centro de Investigación Demográfica de California (Estados Unidos) advirtió este lunes que se produjo un descenso de dos años de la esperanza de vida a nivel mundial en 2021, ocurrido por el impacto de la pandemia de coronavirus.

Un estudio reveló cuánto disminuyó la esperanza de vida desde que irrumpió la pandemia de coronavirus. (Foto: archivo)
Un estudio del Centro de Investigación Demográfica de California (Estados Unidos) advirtió este lunes que se produjo un descenso de dos años de la esperanza de vida a nivel mundial en 2021, ocurrido por el impacto de la pandemia de coronavirus.
Se trata del documento Global and National Declines in Life Expectancy: An End-of-2021 Assessment, realizado por el investigador Patrick Heuveline, profesor de sociología y director asociado en la Universidad de California en Los Ángeles, Estados Unidos, publicado en la revista científica Population and Development Review.
Según este informe, durante el periodo comprendido entre 1950 a 2019, los descensos de la mortalidad fueron escasos y localizados, mientras que la baja de 2019 a 2020, estimado en este estudio en 0,92 años, fue la primera caída en la expectativa de vida desde 1950, cuando Naciones Unidas realizó el primer cálculo sobre la esperanza de vida en el mundo.
Es el primer artículo científico que analizó el impacto a nivel mundial del COVID-19 en la esperanza de vida. Por este motivo, A24.com consultó a la doctora en Virología Laura Palermo, científica argentina que vive y trabaja en Nueva York, Estados Unidos.
"No me sorprenden los hallazgos del estudio. Sucede que un factor importante es la combinacion diabetes + coronavirus. En EE. UU., el 40% de todas la muertes causadas por COVID-19 ocurrió en pacientes con diabetes", reflexionó la prestigiosa investigadora que da clases en la Universidad Hunter de NY.
Y tiene sentido: alguien con diabetes es vulnerable a enfermedades, porque presenta un sistema inmune débil, porque tiene presion alta, obesidad y otras condiciones.
"Un paciente con diabetes está más tiempo en el hospital con COVID-19 en terapia intensiva, y es menos probable que sobreviva. Y cuando sobrevive es más probable que sufra consecuencias debido a las secuelas del coronavirus a corto y largo plazo", completó a este medio Laura Palermo.
Volviendo al estudio, durante el periodo 2020-2021 se observó otro descenso de 0,72 años entre 2020 y 2021, aunque según la investigación la esperanza de vida se estabilizó a finales del 2021. Así lo precisó la agencia de noticias DPA.
"Aun así, la esperanza de vida mundial era dos años menor en 2021 de lo que debería haber sido en ausencia de COVID-19", señaló el autor de la proyección, Heuveline.
La investigación pone el foco sobre el efecto del coronavirus en la esperanza de vida en países donde la enfermedad recibió poca atención.
Si bien los datos aún no permiten una aproximación fiable en casi la mitad de las naciones del mundo, las estimaciones indican que el impacto del coronavirus fue mayor en países asiáticos y africanos como Egipto, India, Kazajstán, Líbano, Filipinas, Sudáfrica y Túnez; y menor en países de Europa occidental como Italia, España y el Reino Unido.
"Estos resultados ponen de manifiesto un desequilibrio geográfico entre la disponibilidad y la calidad de los datos sobre el exceso de mortalidad y el impacto de la pandemia", concluyó Heuveline.
Rodrigo Quiroga, investigador bioinformático de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y del Conicet, comentó a A24.com: "Es esperable que una enfermedad que produjo semejante aumento de la mortalidad por toda causa -es decir que vengan muriendo más personas de las que venían falleciendo- genera una caída de la expectativa de vida, lógica".
De acuerdo al científico, lo que se ha visto en muchos casos, más allá de las muertes por distrés respiratorio (directas y producidas por la enfermedad COVID-19), hay otros decesos que no son tan obvios de identificar. En diferentes países se ha hecho un trabajo dispar en la identificación de estos casos.
"Argentina en general hizo un buen trabajo en esta materia. Las estadísticas vitales que comunicó el Ministerio de Salud de la Nación demuestran que al menos en 2020 hubo un muy buen registro de los fallecidos por coronavirus", puntualizó Quiroga. Esto significaría que se registraron bien la cantidad de muertos por esta afección, aunque manifestó que no en todas las provincias fue así, ya que se vio un pequeño subregistro en esta carga de datos y criterios para decidir cómo llenarlos.
Finalmente, el experto en análisis de datos hizo una importante distinción, ya que afirmó que en 2021 y más en 2022 la situación cambió mucho: "Se dejó de hacer testeo post mortem, y también por la vacunación disminuyó la cantidad de fallecidos con distrés respiratorio. A pesar de la enorme cantidad de infecciones producto de Ómicron, no se registra al coronavirus como principal causa de muerte ya que esas personas -por lo general- también sufren enfermedades de base graves".