En Francia, una
joven artista despertó polémica al mostrar imágenes de cómo dejó correr su
sangre en las calles de París para denunciar la precariedad menstrual. "La
única diferencia con los otros días es que tuve mi período y que decidí no
poner protecciones periódicas", le dijo Irene al medio cheekmagazine. Y
agregó: "Cuando le pedimos al Estado que se haga cargo del costo de
nuestra protección periódica, nos damos cuenta que muchas personas están en
contra de esta idea. No quieren pagar impuestos por eso porque no se sienten
preocupados. La idea era decir: "Mirá lo que pasará si decido no ponerlos
y decime si el espacio público te preocupa o no. Quería mostrar que las
consecuencias involucran a todos".