Cómo fue la temporada de Camavinga en el Real Madrid
El año del mediocampista en el club español ha sido irregular. Si bien jugó 39 partidos y acumuló 2.013 minutos, su nivel futbolístico estuvo por debajo de las expectativas generadas en temporadas anteriores. En el vestuario del Madrid, la sensación predominante es que ha tenido oportunidades suficientes para consolidarse, pero no ha logrado dar el salto de calidad esperado este año.
Su imagen se vio particularmente afectada tras la vuelta de los cuartos de final de la Champions League ante el Bayern Munich, donde fue expulsado por doble amarilla en los minutos finales. Dejar al equipo con diez hombres en un momento tan crítico disparó las críticas y parece haber sido un factor determinante en la evaluación de su madurez futbolística para los compromisos de máxima presión.
¿Tiene Camavinga posibilidades de revertir su situación?
El margen es mínimo, pero no imposible. El DT francés dará a conocer la nómina oficial el próximo 14 de mayo, por lo que al jugador le quedan apenas cuatro partidos con el Real Madrid para intentar torcer el brazo de Deschamps. Ante las bajas en el plantel merengue, como la lesión de Arda Güler, Camavinga podría sumar minutos junto a Bellingham y Valverde en el cierre de la temporada, una ventana estrecha pero vital para demostrar que merece un lugar entre los 26 convocados.
Qué otros problemas afectan al jugador antes del Mundial
Además de lo futbolístico, la incertidumbre física también juega su papel. A comienzos de marzo, el futbolista sufrió una infección dental que requería cirugía, pero el jugador decidió no operarse para no perderse encuentros clave como la serie ante el Manchester City. Aunque este gesto demuestra su compromiso, suma una variable de riesgo médico en el peor momento posible de su carrera profesional.
A diferencia del Mundial de Qatar 2022, donde su polivalencia para jugar como lateral izquierdo fue su gran aliada, hoy ese recurso parece agotado: las presencias de Theo Hernández y Lucas Digne cierran esa puerta, obligando a Camavinga a pelear un lugar exclusivamente en un mediocampo donde la competencia es feroz. El 14 de mayo será el día de la verdad para una de las promesas que hoy lucha por no ver el Mundial desde afuera.