Los vuelos de repatriación se dan en el marco de la delicada situación que se encuentran los argentinos varados debido a que la mayoría se encuentra con muy pocos recursos económicos para su subsistencia y la creciente hostilidad de parte de los habitantes del lugar, que incluso derivó en intervenciones de la policía local.
Las fuentes de Cancillería explicaron que Perú se encuentra altamente militarizado y solamente se permiten cuatro vuelos diarios sobre su espacio aéreo y siempre supervisados por control militar, lo que dificulta las operaciones para repatriar a los más de 400 argentinos que se encuentran en distintas ciudades, pero sobre todo en Lima y Cusco.
Estos no son los primer vuelos llevados a cabo por la Fuerza Aérea a Perú para repatriar argentinos. Anteriormente se pusieron a disposición otros tres vuelos: dos a Lima y uno a Arequipa.
La operación está dentro de las nuevas disposiciones del Poder Ejecutivo, que establecen límites al reingreso de personas mediante transporte aéreo y en los que Cancillería seguirá coordinando junto al Ministerio de Salud de la Nación y a la División Salud de la sede diplomática, las prioridades de embarque por edad, cuestiones de salud o razones humanitarias.