Soledad Biotti, la joven piquetera que se hizo viral tras una entrevista televisiva, contó que vive con angustia y dramatismo toda la exposición que vivió en los últimos días.

"La verdad que no la pasé bien. Salió hasta en Google. Me enojé mucho", el relato de la joven piquetera después de volverse viral.
Soledad Biotti, la joven piquetera que se hizo viral tras una entrevista televisiva, contó que vive con angustia y dramatismo toda la exposición que vivió en los últimos días.
“Fui a comprar y la chica del kiosco que atendía se me reía. Todo esto me pegó muy mal”, dijo.
Después de ver su cara en todos los medios, no dudó en salir a aclarar la situación que vivió: “Me expresé mal, nosotros no queremos depender del Gobierno. Queremos un trabajo digno, con salario en blanco y que nos cierre para pagar la canasta básica, que tengamos la posibilidad de jubilarnos. Nunca dije que no quería trabajar", señaló la joven de 28 años en diálogo con C5N.
"Yo no pretendo vivir del Gobierno. Cuando me den un trabajo en blanco y digno como la gente, yo dejo de ir a las marchas. Pero que nos den trabajo para todos, no solamente para mí", pidió.
"Yo no pretendo vivir del Gobierno. Cuando me den un trabajo en blanco y digno como la gente, yo dejo de ir a las marchas. Pero que nos den trabajo para todos, no solamente para mí", pidió.
Sobre el video que rápidamente se volvió viral, reconoció: "La verdad que no la pasé bien. Salió hasta en Google. Me enojé, porque siempre que vamos a las marchas decimos que queremos trabajar, que queremos un salario digno. Si me dicen 'yo tengo un trabajo para vos', dejo todo lo que estoy haciendo", dijo emocionada.
En la entrevista que se hizo viral, a Soledad se la veía junto a su hija de 4 años. Al respecto, aclaró: "Yo la llevo a las marchas porque no tengo plata para pagar una niñera".
En ese sentido, en medio de la jornada de movilización contra el Gobierno nacional que se desarrolló en el centro porteño la semana pasada, las distintas imágenes y testimonios expusieron el drama de la pobreza y los límites de los planes sociales como herramienta de asistencia que brinda el Estado.